Lo de Trump me ha dejado pasmado. Lo podÃa esperar de Clint Eastwood o de Robert Mitchum, pero no de un personaje que lleva estas corbatas tan llamativas de diferentes colores. Ha dejado helado, y no sólo por la temperatura, a medio mundo. Y lo ha hecho de noche y en fechas navideñas, que es cuando se habla de paz. Mientras esto sucedÃa, en lo que antes llamaban Can Rabia, es decir, el campo del Espanyol, se jugó el correspondiente derbi que incluÃa muchos jugadores nuevos en un lado y otro y, en especial, la presencia ahora como culé de este gran portero experico llamado Joan Garcia que nació en Sallent, tierra bonita y de gente agradable, pero de la que no recuerdo grandes jugadores más allá de Gabri y de alguno más. Aquel campo tenÃa una zona donde se perdÃan balones cuando a alguno de los equipos les interesaba perder el tiempo.
No fue el caso del RCDE Stadium, donde se jugó a mucho ritmo. Se tenÃan ganas los dos equipos, habÃa mucha gente joven en el terreno de juego y todos querÃan ganar. Cuando se habla de estos partidos, de otras épocas, se recuerdan batallas campales, interrupciones del juego y roturas de vallas en el Gol Sur de Les Corts. Todo esto forma parte de la historia, pero afortunadamente ya no está en vigor.
Los dos equipos intentaron hacer un juego técnico, con paredes, pases cortos y también largos y profundos. ParecÃa que el Espanyol daba un paso adelante para mover el marcador, pero no lo consiguió, aunque también colaboraron el citado portero del Barça y el del Espanyol, Dmitrovic, para este cerocerismo.
La entrada de FermÃn, un jugador que es una joya porque cuando está en el campo siempre aporta jugadas diferentes, cosas nuevas, cambios de ritmo, hizo que Olmo culminara una de sus jugadas con un toque magnÃfico. Y cuando ya muchos se iban para casa, el marcador se volvió a mover a favor de los culés tras otra acción de FermÃn que remató Lewandowski.
A mà me gustó el partido por su ritmo, Imagino que los blanquiazules están molestos porque les pareció que tenÃan que ganar. Pero para esto hay que hacer goles. Y esta es una de las pegas de este club dirigido ahora por personal inversor americano. Pero el fútbol siempre será lo mismo. Gana el que mete más goles. Parece una tonterÃa pero es la base y la razón de este juego. No hubo jugadas negativas dignas de mención y, una vez más, el gol fue decisivo y los hizo el Barça

