CorrÃa el año 2008, cuando todas las secretarÃas técnicas de los equipos españoles y de algún europeo tenÃan informes de un delantero de 14 años que estaba despuntando en el Vecindario, su nombre era Mauro Icardi. Más de 500 goles hizo en categorÃas inferiores con el conjunto canario. Eso llamó la atención de todos los equipos, el FC Barcelona fue el que estuvo más rápido para hacerse con los servicios de la joven promesa, pero el Atlético de Madrid también tuvo sus opciones. Esta noche en el Ali Sami Yen será una de las grandes amenazas del Galatasaray.
La clave era José Antonio Sosa Espinel, el que fuera entrenador del Atlético B durante temporada y media; luego estuvo colaborando con la entidad que por aquel entonces residÃa a orillas del Manzanares. El técnico avisó de la aparición de un delantero fuera de lo normal al que era por aquel entonces director de fútbol base, José MarÃa Amorrortu. Pero en ese momento cada minuto era decisivo, y no lograron atar al jugador. Su padre ya se habÃa comprometido con el Barcelona.
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Además de Atlético y Barcelona, hubo otros conjuntos que estuvieron tras sus pasos, como fueron el Real Madrid, Valencia, Sevilla, Deportivo y Espanyol a nivel nacional. Mientras que a nivel internacional tanto el Liverpool como el Arsenal también estuvieron tras sus pasos.
18 años después, Mauro Icardi ha tenido una carrera bastante prolÃfica en la que ha sido importante en equipos como la Sampdoria, el Inter, el PSG o, en los últimos tiempos, el Galatasaray. Una carrera en la que se le ha situado varias veces en el radar del Atlético de Madrid, pero nunca llegó a dar el paso.
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Una carrera en la que siempre le han perseguido los escándalos amorosos por su tormentosa relación con Wanda Nara, ex mujer del que fuera su compañero e Ãdolo, Maxi López. Algo que no le ha ayudado a aprovechar todo el potencial que tenÃa el jugador.Â

