Nombres propios hubo muchos en el triunfo ante el Celta de la Real. También el de un Matarazzo que acertó con los cambios de piezas y de esquema para tumbar a los celestes pese a la inferioridad. El técnico está casi clavando todas sus decisiones sobre el verde. Ante el Celta, primero optó por pasar a cinco zagueros reconvirtiendo a Gorrotxategi, Aihen y Barrenetxea hasta el descanso. La idea la mantuvo después, pero dando entrada a Odriozola y Zubeldia por Barrene y Turrientes, formando un 5-3-1 con Sucic y Guedes por dentro para amenazar en ataque.Â
Futbol primera division estadio de Anoeta Real Sociedad Celta de Vigo Pellegrino Matarazzo Orri Oskarsson
Luis M. Unciti / Propias
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El lateral ha revivido. Es una opción de verdad ya y lleva tres partidos seguidos jugando por algo: porque está genial. Lleno de confianza, hizo carreras locales que resultaron en el penalti definitivo, tras una gran ruptura y un regate inteligente. Zubeldia, probablemente decepcionado por ser suplente, entró muy bien al partido y se mantuvo imperial atrás con despejes, ajustes y entradas. Luego entraron, de uno en uno, Pablo MarÃn, Brais Méndez y Óskarsson. El islandés apenas jugó pero tuvo una buena ocasión de cabeza. El gallego sentenció el partido con calma anotando el 3-1 y aplicando la ley del ex. Y el riojano fue un cambio útil porque revivió la medular con su energÃa y trabajo. Protegió balones, despejó, presionó y se lanzó al ataque para dar el pase filtrado a Odriozola en el penalti. Buenos cambios, victorias más cercanas.

