En un encuentro disputado en el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, la selección de Argentina superó con un contundente 4-0 a Bolivia este miércoles 30 de septiembre en un amistoso que sirvió para ajustar tuercas en el funcionamiento colectivo y que marcó el inicio de una nueva etapa sin Lionel Messi como referente.
Monopolio de la pelota y paciencia para romper el cerrojo
Desde el pitazo inicial, la propuesta del partido quedó reflejada tal y como se esperaba desde la previa. El conjunto albiceleste se adueñó del balón, marcó sus líneas en el terreno rival y empezó a tejer posesiones largas con el objetivo de desorganizar el bloque bajo presentado por el combinado verde.
En la primera acción de peligro Lautaro Martínez abrió el marcador con un disparo raso y seco en el que nada pudo hacer el guardameta Viscarra.
Nico Paz se mostró muy activo en la frontal y con servicios certeros hacia el área pero su inspiración llegó donde a muchos otros no se les hace tan fácil. Tiró un desmarque perfecto para encontrar el pase de Palacios y dejó una definición magnífica, sutil y precisa.
Ya en el segundo tiempo y aunque Argentina bajó considerablemente una marcha tras su gran trabajo sin balón, Paz volvió a aparecer con un balón perfecto servido al área, a la cabeza del Cuti Romero para que el central definiera con un remate cruzado.
José López fue el encargado de convertir el 4-0 en los instantes finales del compromiso. El Flaco fue uno de los cambios introducidos por Scaloni y aportó su granito de arena en los pocos minutos que estuvo en cancha, al igual que las entradas de Franco Mastantuono y el juvenil de Boca Juniors, Leonel Flores.

