MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) –
El jugador y capitán del Real Madrid Sergio Llull aseguró este martes que el equipo blanco afronta con «hambre», «ilusión» y máxima ambición la Final Four de la Euroliga, que se disputa este fin de semana en el Telekom Center Athens de la capital griega, y avisó de que en la semifinal del viernes contra el Valencia Basket «no existirá el mañana» y que deberán «dejarse la piel» para vencer al conjunto ‘taronja’.
«El mensaje es claro: el viernes no existirá el mañana. El sábado no existe. Hay que dejarse la piel para intentar ganar al Valencia, dejarnos la vida y poner todo en el campo para intentar hacer un gran partido y pasar a la final. Los chicos lo saben, el cuerpo técnico lo sabe y somos conscientes de ello», señaló en el Media Day organizado por el club blanco antes de viajar a Atenas.
El menorquín elogió el gran nivel mostrado por el conjunto ‘taronja’ durante toda la temporada europea y restó importancia a los precedentes entre ambos equipos este curso, con cuatro victorias madridistas en seis partidos. «Jugamos contra un grandísimo equipo. Lo ha demostrado durante todo el año en Europa y ha quedado segundo. Los partidos previos no sirven de nada. El viernes es una nueva final y vamos a intentar jugar nuestras armas e intentar que lo que ellos hacen bien no lo hagan tan bien», apuntó.
Llull, que disputará su undécima Final Four de la Euroliga, destacó la importancia de la experiencia en este tipo de escenarios, aunque también advirtió del peligro que supone la ilusión de los debutantes. «Esperemos que sea un punto a nuestro favor esa experiencia de haber jugado ya estas finales y saber lo que son estos partidos. Pero también esa motivación y esas ganas de los que juegan su primera Final Four les hacen el doble de peligrosos», explicó.
El capitán madridista recordó además su primera presencia en una Final Four, en Barcelona 2011, como un aprendizaje clave para el futuro. «Fue una Final Four muy dura. Perdimos los dos partidos de bastante, pero a la larga fue un aprendizaje para las que vinieron después», comentó.
Además, aseguró que afronta esta nueva cita continental con la misma ilusión que la primera vez. «No suelo cambiar las rutinas. Sabes que es una semana especial, pero yo personalmente voy con la ilusión del primer día e intentando aportar mi granito de arena, ya sea en el campo o fuera, para que todo el mundo llegue mentalizado, tranquilo y con ganas de hacerlo bien», indicó.
Llull también admitió que la histórica canasta sobre la bocina que dio al Real Madrid la Euroliga de Kaunas en 2023 sigue muy presente en su memoria. «Es algo increíble, que tuve la suerte de que me pasara a mí. Lo voy a recordar toda la vida con mucho cariño y creo que quedará para la historia de la Euroliga. Todo jugador sueña con vivir un momento así», confesó.
Sobre las bajas de Walter Tavares y Alex Len, el internacional español reconoció que el equipo echará de menos a dos piezas importantes, aunque rechazó cualquier excusa antes de la semifinal. «Obviamente nos gustaría que estuvieran con nosotros, pero no va a poder ser. Lejos de lamentarnos, hay que trabajar el doble y utilizarlo como motivación para intentar hacer un buen partido el viernes», manifestó.
Por último, el menorquín insistió en que el equipo llega preparado tras varias semanas de trabajo específicas para esta Final Four. «Estas semanas nos han venido bien para entrenar y prepararnos. Desde hoy el equipo ya está totalmente mentalizado en que el viernes tenemos una final contra un grandísimo equipo. Vamos con muchas ganas», concluyó.

