El astro portugués Cristiano Ronaldo recibió en las últimas horas un castigo de 30 días de suspensión por abandonar la concentración de la selección de Portugal en la última fecha de la FIFA, a raíz de un conflicto con el entrenador Jorge Jesus, anunció este lunes el Consejo de Disciplina de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF).
Cristiano recibió el castigo mínimo al que se exponía, según el código de disciplina de la FPF, que establecía la posibilidad de una sanción de entre uno y seis meses por abandonar al equipo, aunque reconocer la falta (algo que Cristiano Ronaldo hizo hace un par de semanas en una durísima carta) reducía el máximo a tres meses.
Ronaldo se fue de la concentración el 30 de septiembre, por lo que sí se contara desde ese momento, el futbolista podría ingresar en la próxima convocatoria, prevista para la tercera semana de noviembre.
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Además, el máximo goleador de la historia del combinado nacional luso recibió una multa económica, pero puramente simbólica, de solo 255 euros (286 dólares). Es una cantidad irrisoria, que casi bordea lo ridícula, teniendo en cuenta que el “7” esperaba ganar esta temporada unos 300 millones de dólares, según Forbes: 250 millones en salario en el Al Nassr de Arabia Saudita y otros 50 millones en acuerdos de patrocinio. Son casi 822.000 por día y 570 dólares por minuto, por lo cual al artillero le cuesta 30 segundos de su vida recuperar ese dinero.
Cristiano Ronaldo observa el partido de fútbol del grupo A4 de la fase de liga de la Liga de Naciones de la UEFA entre Portugal y Gales en el estadio José Alvalade de Lisboa el 24 de septiembre.
“El Consejo de Disciplina de la Federación Portuguesa de Fútbol decide, en el presente procedimiento, considerar plenamente justificada la acusación y, en consecuencia, condenar a Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro por la comisión, en una ocasión y de manera intencional, de la infracción disciplinaria prevista y sancionada por el párrafo 1 del artículo 160 de la RDFPF, aplicándole, en consecuencia, la sanción de suspensión por 30 (treinta) días y, adicionalmente, la sanción de una multa que se fija en 2,5 UC, es decir, 255,00 € (doscientos cincuenta y cinco euros)”, dice el comunicado del consejo.
El fútbolista, que había explicado las razones de su salida del hotel donde estaban sus compañeros, pero a la vez también había reconocido su error de abandonar al equipo, podrá estar en la próxima fecha FIFA, donde la selección de Portugal completará su participación en la fase de grupos de la UEFA Nations League, donde ya está clasificado a los cuartos de final de la Zona A.
Un enfado monumental
Cristiano Ronaldo se tomó unos días para explicar los motivos que lo llevaron a dejar la concentración portuguesa. Recién cuando Portugal terminó su cuarto compromiso de la ventana FIFA, el delantero publicó una carta en la que apuntó directamente contra Jorge Jesus, al que acusó de “no cumplir su palabra” en más de una ocasión.
El eje del escándalo se generó en el segundo duelo de Portugal, cuando visitó a Noruega. Ronaldo, tal como estaba pautado, no salió en el 11 titular, pero Jesus lo incluyó a último momento entre los suplentes (según CR7, el plan era que solo viajara con el equipo, pero que no volviera a jugar hasta el cuarto encuentro), avisándole —según CR7— que seguramente jugaría unos 30 minutos. Con el partido muy igualado, el entrenador mandó al artillero a hacer la entrada en calor, pero nunca lo metió al campo de juego.
La tensión subió al día siguiente, cuando el hombre del Al Nassr no se entrenó a la par del grupo, y estalló definitivamente otro día más tarde, tras una conferencia de prensa donde Jesus, de acuerdo con el futbolista, había acordado reconocer públicamente “el error” de hacerlo “calentar para no jugar”.
Sin embargo, Cristiano explotó cuando vio la conferencia de prensa, donde “percibí expresiones y agresividad que considero inmerecidas, una actitud de ‘yo quiero, yo puedo y yo mando’ que jamás me había mostrado, ni siquiera remotamente, en privado”. Allí fue que decidió irse del hotel.
Jesus, por su parte, no solo no reconoció ningún error, sino que justificó su decisión en la lectura que hizo del juego en vivo, donde no consideró apropiado hacer la modificación.
“Fue un malentendido y, en mi opinión, es fácil de resolver. Por lo que a mí respecta, todo está bien. ¿Cuándo se resolverá? No lo sé, ya veremos, este partido acaba de terminar”, había dicho Jesus segundos después del Portugal vs. Noruega.
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