En un duelo lleno de emociones, Portugal sufrió, estuvo contra las cuerdas, pero terminó firmando una remontada épica para derrotar 2-1 a Croacia en los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
El equipo de Roberto Martínez sobrevivió a un duelo cargado de polémicas arbitrales, decisiones del VAR y emociones hasta el último suspiro para sellar su clasificación a los octavos de final, donde se medirá con España.
Croacia golpeó primero con un tanto de Ivan Perišić en el segundo tiempo y parecía tener el control del encuentro. Sin embargo, una revisión del VAR terminó sancionando un penal para Portugal que Cristiano Ronaldo no perdonó y transformó en el empate, anotando además su primer gol en una fase eliminatoria de un Mundial.
Cuando los croatas incluso llegaron a celebrar un nuevo gol, otra intervención del videoarbitraje lo anuló por fuera de juego, aumentando la tensión y la polémica. Todo apuntaba a la prórroga, pero heróicamente apareció Gonçalo Ramos en el tiempo añadido (90+4′) para conectar de cabeza un centro de Rafael Leão y desatar la locura portuguesa. El tanto consumó una remontada dramática y dejó sin premio a una combativa selección croata, que a pesar de anotar al minuto 102 de adición, volvió a marcharse con las manos vacías y el amargo sabor de las decisiones arbitrales.
Ahora Portugal tendrá una prueba de fuego en los octavos de final frente a España, en un auténtico clásico ibérico que promete ser uno de los grandes partidos del Mundial 2026.

