La jornada internacional de esta Fecha FIFA nos regaló dos encuentros de alta intensidad en territorio norteamericano, dejando un saldo de emociones, ensayos tácticos y lecturas futbolísticas muy importantes de cara al futuro. En el Energizer Park de St. Louis, la Selección de Estados Unidos vino de atrás para imponerse con autoridad por 4-2 ante una combativa Selección de Chile en un duelo repleto de dinamismo y goles. Mientras tanto, en el Sports Illustrated Stadium de Harrison, Nueva Jersey, México y Perú firmaron un parejo y disputado empate 1-1 que puso a prueba el carácter y la efectividad de ambos conjuntos.
Los dos encuentros sirvieron para medir el ritmo competitivo de estas escuadras, evaluar la irrupción de jóvenes promesas y ajustar piezas en esquemas tácticos que aún se encuentran en pleno proceso de consolidación. A continuación, analizamos a fondo todo lo acontecido en cada uno de estos escenarios.
Estados Unidos 4 – 2 Chile: Vértigo, Carácter y una Lluvia de Goles en St. Louis
El choque entre Estados Unidos y Chile en Missouri se convirtió en un verdadero espectáculo ofensivo de principio a fin. El conjunto de las ‘Barras y Estrellas’ terminó llevándose el triunfo por 4-2 en un partido marcado por los cambios de mando en el marcador, el vértigo en las transiciones y el peso decisivo del banquillo local en la última media hora de juego.
Primer tiempo: Dominio norteamericano y la respuesta agónica de ‘La Roja’
Desde el pitazo inicial, Estados Unidos salió a adueñarse de la pelota y a fijar su línea de presión muy arriba en la salida chilena. Apostando por la velocidad por los costados con Sergiño Dest y Antonee Robinson, la escuadra local comenzó a acorralar a un equipo chileno que buscaba sostenerse a través del orden defensivo de Iván Román y la solvencia bajo palos de Lawrence Vigouroux.
El trabajo insistente del mediocampo estadounidense rindiós frutos sobre el minuto 37 de la primera mitad. Tras una triangulación rápida en tres cuartos de cancha, Sebastian Berhalter sacó un zapatazo lejano y certero que se filtró junto al poste, dejando sin opciones a Vigouroux y marcando el 1-0 para la causa local. El tanto reflejaba lo que hasta ese instante se vivía sobre el césped: un equipo norteamericano más agresivo y vertical.
Sin embargo, Chile no se desmoronó. Empujado por el despliegue físico de Felipe Loyola en la medular, el conjunto sudamericano empezó a ganar metros mediante posesiones más largas. Cuando se jugaba el tiempo añadido (45+1′), en un tiro libre ejecutado al área chica, la zaga estadounidense falló en el despeje y el central Diego Ulloa Núñez cazó un balón suelto para empujarlo al fondo de las redes. Con la igualdad 1-1 en la pizarra, ambos planteles se retiraron a los vestuarios.
Segundo tiempo: Remontada, juventud y contundencia final
El arranque del complemento trajo una sorpresa inmediata. Apenas a los tres minutos de reanudadas las acciones (minuto 48), Chile aprovechó un gravísimo error en la salida de la defensa local. Maximiliano Gutiérrez interceptó un pase comprometido, encaró hacia el área y definió con frialdad cruzando su remate ante el guardameta Brian Schwake para poner el 1-2 a favor de ‘La Roja’.
La reacción norteamericana no se hizo esperar y fue contundente. Tres minutos más tarde, en el 51′, la joven perla del ataque estadounidense, Julian Hall, hizo gala de su sentido de ubicación al conectar de primera un centro raso desde la derecha para decretar el empate 2-2. El gol desató el júbilo en St. Louis y le devolvió el impulso anímico a los locales.
Con el pasar de los minutos, la frescura de los cambios introducidos por el cuerpo técnico de Estados Unidos comenzó a desequilibrar la balanza. La entrada de futbolistas como Tyler Adams y Chris Richards le dio un segundo aire al equipo. Fue precisamente el central Chris Richards quien, al minuto 72, se elevó de manera impecable tras un cobro de tiro de esquina para meter un frentazo picado que significó el 3-2.
Chile buscó el empate refrescando su ataque con los ingresos de Paulo Díaz, Rodrigo Echeverría y Vicente Pizarro, pero acusó el cansancio físico acumulado. Ya en el tiempo suplementario (90+3′), en una fulgurante jugada de contragolpe, el atacante Mathis Albert definió con gran categoría para sellar el definitivo 4-2.
México 1 – 1 Perú: Intensidad, Pizarra Táctica y Paridad en Nueva Jersey
En la otra cara de la moneda, el choque celebrado en Harrison, Nueva Jersey, ofreció un libreto muy distinto: parejo, táctico, trabado en la mitad de la cancha y disputado metro a metro. México y Perú terminaron igualando 1-1 en un choque donde la estrategia y la eficacia a balón parado terminaron dictando el resultado.
Primera mitad: Golpe táctico de la ‘Blanquirroja’
El seleccionado mexicano, dirigido por Rafa Márquez, saltó al campo con una propuesta de control territorial y circulación rápida a través de Álvaro Fidalgo, Orbelín Pineda, Obed Vargas y el joven Jeremy Márquez. No obstante, Perú, bajo la conducción de Mano Menezes, plantó un bloque defensivo medio-bajo sumamente ordenado que cerró por completo los pasillos interiores.
La paciencia peruana dio sus frutos al minuto 26 del primer tiempo. En una transición rápida construida por el sector derecho con la participación de Marco Huamán y Piero Magallanes, la pelota le quedó en el borde del área a Jairo Vélez, quien sacó un zurdazo raso y pegado al poste que venció la estirada del portero mexicano Óscar Damián García Herrera. El 0-1 desconcertó a México, que durante el resto de la primera parte careció de la profundidad necesaria para fisurar la muralla incaica comandada por Renzo Garcés y Erick Noriega.
Segunda mitad: La respuesta del ‘Tri’ y el candado de Gallese
Para el segundo tiempo, el estratega mexicano ajustó la presión sobre los mediocampistas peruanos y ordenó mayor agresividad en las bandas. El fruto de esta postura llegó muy temprano en el complemento: al minuto 49, tras una falta en el vértice del área, Denzell García ejecutó un tiro libre preciso al corazón del área que encontró el potente cabezazo del defensor central Víctor Andrés «Toro» Guzmán. La pelota se guardó en el ángulo superior para colocar el 1-1 en el marcador.
Tras la anotación de la igualdad, México adelantó sus líneas de forma masiva buscando la victoria. Márquez dio ingreso a piezas ofensivas de peso como Santiago Giménez, Luis Romo, Roberto «Piojo» Alvarado y Hugo Camberos, encajonando a Perú en su propio terreno durante largos pasajes.
Sin embargo, el seleccionado peruano volvió a hacer gala de su tradicional garra e inteligencia táctica para aguantar los embates aztecas. El guardameta Pedro Gallese se erigió como la gran figura del encuentro al despejar dos balones claros con destino de gol en la recta final del partido. A pesar de los intentos mexicanos en el tiempo agregado, el marcador no volvió a alterarse y el 1-1 quedó sellado.

