El futbol tiene la capacidad de cambiar de escenario casi tan rápido como es cambiar de paisaje en Bolivia; se juega entre las montañas, valles y bajo el calor del oriente. Y aunque la pasión siempre es la misma, la forma en que vives un partido puede llegar a ser diferente dependiendo de dónde te encuentres.
Algunos buenos ejemplos que podemos mencionar son: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Cada ciudad tiene sus clubes, sus estadios y, sobre todo, algunos rituales que han pasado de generación en generación entre los aficionados. Y 1xBet TV recorre este mapa futbolero para mostrarte las diferencias.
La Paz: fútbol a 3.600 metros de altura
Hablar de fútbol en La Paz inevitablemente lleva a Hernando Siles. Allí, Bolívar y The Strongest comparten estadio, pero difícilmente territorio. La Curva Norte está ligada a la hinchada celeste, con La Vieja Escuela, mientras que la Curva Sur es territorio stronguista, con La Gloriosa Ultra Sur.
Y el partido empieza antes de que ruede la pelota. Bombos, banderas, globos y cintas con los colores de cada club forman parte de la previa. Cuando juega Bolívar, sus aficionados se encargan de vestir de azul la Curva Norte.
El Siles tiene además una particularidad: está rodeado de edificios y viviendas. Basta mirar alrededor durante un encuentro para encontrar gente siguiendo lo que ocurre desde balcones y azoteas. Incluso fuera del estadio se siente el partido.
A eso se suma otro ritual que conoce cualquiera que haya pasado por sus tribunas: algo para comer. Las patitas y los sándwiches de chola también tienen su espacio en una jornada de fútbol paceño.
Cochabamba: el fútbol también se canta
En Cochabamba cambia el paisaje y también la previa. El Félix Capriles reúne a dos históricos de la ciudad, Wilstermann y Aurora, protagonistas de una rivalidad que se hace especialmente visible cuando llega el clásico cochabambino.
Aquí los bombos y los cánticos tienen un papel importante. Las hinchadas acompañan durante el partido, pero el ambiente empieza desde antes en las calles cercanas al estadio. El clima más templado de la ciudad también invita a que esas previas se extiendan fuera del Capriles.
Cuando Wilstermann y Aurora se encuentran, la división futbolera de Cochabamba sale a la superficie. Durante unas horas, cada lado de la ciudad defiende sus propios colores.
Santa Cruz: fútbol a ritmo tropical
En Santa Cruz, Oriente Petrolero y Blooming protagonizan otra de las grandes rivalidades del fútbol boliviano. Su escenario más reconocido es el Ramón Tahuichi Aguilera, donde las banderas de gran tamaño, los cánticos y el color de las barras transforman las tribunas.
El clima también cambia la experiencia. Los partidos de noche, las reuniones antes de que todo empiece y las celebraciones que pueden continuar después forman parte de la cultura futbolera que se mezcla con el ritmo de la ciudad.
Cuando se juega un clásico, el verde de Oriente y el celeste de Blooming demuestran que en Santa Cruz se viven dos versiones muy distintas del mismo partido.
El mapa continúa.
La cultura futbolera boliviana tampoco se limita a estas tres ciudades. En Oruro, San José mantiene un vínculo histórico con una ciudad marcada por la tradición minera y por uno de los carnavales más importantes del país.
Potosí aporta otro escenario de altura al fútbol nacional, mientras que Trinidad muestra una cara completamente diferente. En las tierras bajas de Beni, lejos del frío de los Andes, el fútbol también ocupa un lugar dentro de la vida deportiva local.
Son escenarios distintos que ayudan a entender por qué resulta difícil hablar de una sola manera de ser hincha en Bolivia.
Un país, muchas formas de vivir el fútbol
De los 3.600 metros de La Paz al clima tropical del oriente, cambian los estadios, los colores, las comidas y hasta la manera de hacer la previa. Lo que no desaparece es el fútbol.
Ese es también el recorrido que propone 1xBet TV: seguir el deporte y sus historias desde diferentes rincones del país a través de sus transmisiones. Porque en Bolivia una pelota puede ser la misma, pero hay muchas maneras de alentar cuando empieza a rodar.

