RIGA, 20 Dic. (dpa/EP) –
Los Comités Olímpicos Nacionales de los países bálticos se han mostrado este sábado en contra de suavizar las restricciones de acceso para los deportistas de Rusia y Bielorrusia, poniendo en tela de juicio la reciente postura del Comité Olímpico Internacional (COI).
Kersti Kaljulaid, presidenta del Comité Olímpico de Estonia, y sus homólogos en Letonia, Raimonds Lazdins, y en Lituania, Daina Gudzineviciute, mostraron en una carta a Kirsty Coventry, presidenta del COI, su «preocupación fundamental» por haber recomendado que se permita competir a los deportistas júniors rusos y bielorrusos bajo sus símbolos a pesar de la guerra que Rusia sigue perpetrando en suelo ucraniano.
«Nos oponemos firmemente a cualquier medida que permita a los deportistas que representan a Rusia o Bielorrusia participar bajo banderas nacionales, himnos, colores, uniformes o como miembros de equipo mientras continúe la agresión contra Ucrania», escribieron Kaljulaid, Lazdins y Gudzineviciute en su carta a Coventry.
Luego afirmaron que Rusia y Bielorrusia estaban instrumentalizando el deporte para difundir propaganda estatal. La reciente Cumbre Olímpica, celebrada en Lausana (Suiza) y presidida por Coventry, recomendó este regreso de deportistas rusos y bielorrusos bajo sus propias enseñas.
Desde que comenzó la guerra en Ucrania, sólo han podido competir en algunas disciplinas como deportostas neutrales y se les ha prohibido totalmente en otros. Ese estatus se mantiene para los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, previstos del 6 al 22 de febrero de 2026.
«Creemos firmemente que la credibilidad del olimpismo depende de la defensa coherente de la paz, la dignidad humana y el respeto del derecho internacional», subrayaron los mandatarios de los Comités Olímpicos bálticos. Así, sentenciaron que el deporte debe ser «vía de esperanza» y nunca servir como «un medio para normalizar u ocultar» una guerra.

