El futbolista Gilbert Álvarez reclamó la deuda de tres temporadas que Oriente Petrolero tiene con él. La cifras asciende a Bs. 1,2 millones.
Oriente Petrolero quedó en medio de un conflicto legal luego de que el delantero Gilbert Álvarez reclamara el pago de Bs. 1.200.000 correspondientes a sus salarios de las temporadas 2024, 2025 y 2026. El reclamo se generó tras la salida del futbolista del conjunto verdolaga.
A esa cifra, según los antecedentes de la demanda difundidos públicamente, podrían sumarse los intereses moratorios generados hasta que la obligación sea cancelada.
El delantero había llegado inicialmente al conjunto cruceño en marzo de 2024, tras su experiencia en el fútbol de Indonesia. Posteriormente, pasó por Once Caldas de Colombia y regresó a Oriente Petrolero en 2025.
Pérdidas de puntos
En enero de 2026, por ejemplo, la dirigencia logró cancelar 58.800 dólares a Hugo Rojas por siete meses de salarios pendientes, evitando que aquel proceso avanzara hacia una quita de unidades que perjudican al club con la pérdida de puntos en la Liga Profesional.
Ahora el reclamo de Álvarez vuelve a poner presión sobre la administración encabezada por Ronald Raldes. La diferencia es que la cantidad reclamada supera ampliamente los 1,2 millones de bolivianos y abarca obligaciones acumuladas durante tres temporadas, por lo que el club deberá buscar una salida negociada o cumplir con las determinaciones que eventualmente establezca el tribunal competente.
Posibles sanciones para Oriente Petrolero
Si existe una resolución firme que ordene el pago y Oriente Petrolero no cumple dentro del plazo establecido la deuda de Álvarez, el club puede quedar expuesto a sanciones deportivas, entre ellas la pérdida de puntos y restricciones para registrar nuevos futbolistas, dependiendo de la instancia que resuelva el caso y de las medidas aplicables.
El antecedente más claro está en la propia historia reciente del club. Oriente consiguió quedar libre de sanciones de FIFA en febrero de 2026, después de solucionar obligaciones que habían generado restricciones para la inscripción de jugadores.
Además, la FIFA establece que las prohibiciones de inscripción son una de las medidas disciplinarias que pueden imponerse a los clubes. Cuando están vigentes, el equipo sancionado queda impedido de registrar nuevos futbolistas, tanto nacionales como internacionales, durante el periodo establecido.
La actualización oficial de FIFA llegó a señalar que el equipo ya no registraba sanciones y podía habilitar a sus refuerzos.
Por ahora, lo confirmado es la demanda por Bs 1.243.315, más los intereses que correspondan, mientras que la dirigencia tiene como principal salida alcanzar un acuerdo con el jugador o cumplir con la obligación determinada por la instancia deportiva.

