El gol de Take Kubo llegó en el único minuto añadido de la primera parte, cuando el partido entre la Real Sociedad y el Levante caminaba sin brillo hacia el descanso. En una acción aislada, Oyarzabal le robó la cartera a Unai Vencedor en campo rival y activó la jugada con rapidez. El capitán cedió a Gonçalo Guedes, abierto en banda, y el portugués puso un centro al segundo palo. Allà apareció Kubo, con la caña preparada, para cabecear a la red y firmar el 0-1 aprovechando al espalda de Manu Sánchez tras una primera mitad lenta, espesa y con muy pocas ocasiones claras.
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Nada más marcar, el japonés protagonizó una de las imágenes más significativas de la tarde. Kubo se fue directo hacia la afición de la Real Sociedad presente en el Ciutat de València y levantó las manos en señal de perdón. Un gesto poco habitual, pero cargado de mensaje. El arranque de temporada del extremo está siendo muy pobre, condicionado por las lesiones tras sus compromisos con la selección y por el mal momento colectivo del equipo. Lejos de su mejor nivel, Kubo no ha podido ofrecer ni la mitad de lo que se espera de él, y ese gesto fue una forma clara de asumir responsabilidad. Quiere sumar mucho más y lo demuestra, pero le está costando un mundo.Â
Tras celebrarlo con los suyos, Kubo volvió a dejar otra imagen que no pasó desapercibida: el japonés cogió una camiseta para enviar un mensaje de ánimo a Ion Gómez, nutricionista de la Real Sociedad, que atraviesa un problema de salud según informaron en la retransmisión de Movistar+. Un detalle humano, otro más, en medio de una tarde cargada de tensión, en la que su gol permitió a la Real respirar tras 45 minutos de escaso ritmo y muchas dudas.

