La final del principal foro futbolístico del ciclo de cuatro años promete ser una de las más simbólicas de las últimas décadas.
Aunque Bolivia no participó en este torneo, Latinoamérica sigue siendo el centro de atención. En la final, los actuales campeones del mundo, Argentina, intentarán mantener la corona global en el continente frente a los actuales campeones de Europa, España.
Antes de eso, Francia e Inglaterra decidirán quién se llevará la medalla de bronce.
La final: Argentina vs. España. El presente se encuentra con el futuro
La culminación del Trofeo del Mundo pocas veces llega con una trama tan poderosa antes del primer silbatazo. Argentina llega como actual campeón del mundo y de la Copa América; España, como actual campeón de Europa.
Para el equipo de Lionel Scaloni, esta es una oportunidad de lograr algo que el fútbol a escala planetaria no ha visto en más de seis décadas. Argentina puede convertirse en el tercer equipo de la historia en defender con éxito la corona planetaria.
España, por su parte, puede completar un doblete único al ostentar simultáneamente los títulos europeo y del orbe. Solo la gran generación española de 2008-2010 lo ha logrado.
Sin embargo, la principal intriga de la final va mucho más allá de las estadísticas. Se trata de un choque de generaciones.
A sus 39 años, Lionel Messi sigue reescribiendo la historia y batiendo todos los récords imaginables. Parecía que, tras el triunfo en Qatar, ya no le quedaba nada por demostrar a nadie, pero el torneo actual ha vuelto a mostrar por qué tantos consideran al argentino el mejor futbolista de todos los tiempos. En la semifinal ante Inglaterra, fueron sus dos asistencias las que le dieron la vuelta a un partido muy disputado en cuestión de minutos. Primero, Enzo Fernández igualó con un disparo de larga distancia y luego Lautaro Martínez selló la victoria tras un centro perfecto del capitán.
En el otro lado de la cancha se encuentra un equipo cuyo símbolo se está convirtiendo en Lamine Yamal. La joven estrella española aún no ha deslumbrado con goles en la gran cita planetaria, pero sigue siendo la figura central del sistema ofensivo de Luis de la Fuente. Junto con Pedri, Rodri, Fabián Ruiz, Dani Olmo y todo un grupo de jugadores de la nueva generación, los españoles juegan un fútbol en el que el juego colectivo se valora por encima de los destellos de brillantez individual.
Tácticamente, la final promete ser una auténtica partida de ajedrez, sazonada con «artes oscuras» y faltas tácticas.
España seguramente volverá a apoyarse en largos periodos de posesión, presión alta, movimiento constante y el control de la zona central a través de Rodri y Fabián Ruiz. Argentina, por su parte, tradicionalmente se siente cómoda sin el balón, esperando con paciencia las oportunidades para el contragolpe y los momentos en que Messi pueda encontrar espacios entre líneas.
El partido por el bronce: Francia vs. Inglaterra. Una medalla que significa mucho más
Sobre el papel, es solo un partido por el tercer puesto. En realidad, es otro gran enfrentamiento entre gigantes europeos que llegaron al torneo por el oro y nada menos.
Hasta la semifinal, Francia había parecido el equipo más poderoso de la competición, pero España le negó al equipo de Didier Deschamps su habitual libertad en ataque. La derrota por 0-2 fue un final doloroso para el sueño de otro título, aunque no restó nada a la calidad del plantel.
Inglaterra vivió su propio drama. El equipo de Thomas Tuchel estuvo a minutos de disputar su primera final desde 1966. Sin embargo, un planteamiento demasiado cauteloso tras ponerse en ventaja, junto con algunas sustituciones discutibles del cuerpo técnico de los Three Lions, le permitió a Argentina protagonizar una remontada asombrosa y ganar 2-1.
Hay una subtrama individual.
Kylian Mbappé sigue siendo uno de los principales candidatos a la Bota de Oro. De cara al último fin de semana, comparte el liderato de la tabla de goleadores con Lionel Messi, por lo que el partido del sábado es la última oportunidad del delantero francés para despegarse en solitario y coronar su torneo con un premio individual.
La historia también apunta a un fútbol entretenido. Los partidos por el bronce en los grandes torneos suelen ser encuentros más abiertos, ya que la presión psicológica es mucho menor que en la final. Así que el duelo entre Francia e Inglaterra tiene más probabilidades de ofrecer más goles que el partido principal del torneo.
Qué esperar de la jornada final
La principal intriga del último fin de semana no gira únicamente en torno a los ganadores.
¿Podrá Messi completar otro capítulo de cuento de hadas en su carrera con un nuevo título del orbe? ¿Confirmará España finalmente que es la selección más fuerte del planeta en la actualidad? ¿Podrá Francia darle a la era Deschamps una despedida digna? ¿O endulzará Inglaterra, gracias al bronce, su larga racha de decepciones?
A quienes les gustan los pronósticos seguramente les resultará interesante comparar las cuotas antes de los partidos decisivos. Según los analistas de 1xBet, las cuotas para el partido por el tercer puesto de la Globe Cup son las siguientes:
Victoria de Francia – 1.54
Victoria de Inglaterra – 2.72
A pesar de su condición de campeones del mundo en título y del factor Messi, Argentina no es favorita para la final. Las cuotas de cada equipo para alzar el trofeo son:
Victoria de España – 1.69
Victoria de Argentina – 2.35
La principal intriga del último fin de semana: ¿podrá Latinoamérica retener el mayor trofeo del fútbol o lo recuperará Europa?
Una final de dos campeones: elige tu bando con 1xBet.

