Antes de convertirse en el flamante ganador del Balón de Oro, Harry Kane protagonizó una escena que difícilmente olvidarán los hinchas del Tottenham: después de marcar un triplete, tuvo que ponerse los guantes y defender el arco durante los últimos minutos de un partido. ¡Y no terminó precisamente como esperaba!
La curiosa historia ocurrió el 23 de octubre de 2014, cuando el Tottenham enfrentó al Asteras Tripolis de Grecia por la Europa League. Kane estaba inspirado y había anotado tres goles en la victoria parcial de su equipo por 5-0.
Sin embargo, a los 87 minutos, el arquero Hugo Lloris fue expulsado y los ingleses ya habían agotado sus cambios. ¿La solución? El propio Kane se ofreció para ocupar el arco y completar el encuentro bajo los tres palos.
Pero la aventura tuvo un final inesperado. El delantero inglés no pudo controlar un tiro libre que se le escapó entre las manos y terminó en el fondo de la red. El descuento dejó el marcador 5-1, aunque no impidió la victoria del Tottenham.
Años después, el episodio sigue siendo una de las anécdotas más llamativas de la carrera del atacante, que pasó de celebrar un triplete a sufrir un gol como arquero en cuestión de minutos.
Hoy, con Kane nuevamente en el centro de las conversaciones por los grandes reconocimientos individuales, aquella noche recuerda que hasta las estrellas mundiales tienen momentos inolvidables… ¡aunque no siempre sean por sus goles!
Porque Harry Kane puede ser letal frente al arco rival, pero aquella noche demostró que bajo los tres palos la historia era otra.

