El ‘Emperador’ está de vuelta en Aurora. El histórico entrenador, Julio César Baldivieso, inició su tercer ciclo al frente del Equipo del Pueblo, aunque en su presentación oficial apareció con el cargo de gerente deportivo, debido a las restricciones del reglamento.
Sin embargo, sus propias declaraciones dejaron claro que su principal misión estará ligada al manejo del primer plantel.
“Vamos a trabajar al límite para dejar a Aurora en lo más alto”, aseguró Baldivieso durante su presentación, dejando en claro que asume este nuevo desafío con la intención de recuperar el protagonismo del cuadro celeste.
Un contrato sin fecha de vencimiento
Uno de los puntos que llamó la atención durante la presentación fue la duración del vínculo del entrenador.
Consultado sobre cuánto tiempo permanecerá en Aurora, el presidente Jaime Cornejo respondió de manera contundente. “¿Por cuánto tiempo es el contrato?”, fue la consulta, a lo que Cornejo respondió: “Eh, indefinido no, hasta cuándo tenga que ser”.
Baldivieso, por su parte, también habló del respaldo que espera recibir de la hinchada y pidió unidad en esta nueva etapa. “Yo creo que el hincha de Aurora es muy leal. Decirle al hincha que se sume”, manifestó.
Disciplina por encima de todo
Si hubo una declaración que marcó la presentación de Baldivieso, fue la relacionada con la disciplina. El entrenador adelantó que establecerá reglas claras dentro del vestuario y que no habrá privilegios para ningún futbolista. “La disciplina no se negocia, pondremos nuestras reglas de conducta”, afirmó el DT, quien además explicó que el cumplimiento tendrá una consecuencia directa en las oportunidades dentro del campo. “Aquel futbolista que cumpla tendrá más opciones de jugar y el futbolista que no quiera cumplir tendrá menos opciones, como tiene que ser”, sentenció.
Y para cerrar, Baldivieso dejó una advertencia que resume su postura para este tercer ciclo: “Yo no me caso con nadie y no tengo compromiso con ningún futbolista, mi compromiso es con la institución”.
Así, ‘Baldi’ vuelve a Aurora con un discurso claro: trabajo, disciplina y cero privilegios, en un ciclo que oficialmente arranca desde la gerencia deportiva, pero que apunta directamente al banquillo celeste.

