BARCELONA, 8 May. (EUROPA PRESS) –
El exfutbolista portugués Luis Figo restó importancia este viernes al conflicto entre Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni en el vestuario del Real Madrid, que ha terminado con ambos jugadores expedientados por el club blanco, y aseguró que este tipo de situaciones «pueden pasar» en un equipo de fútbol por la presión y la frustración competitiva, si bien cree que dentro de la normalidad de que esto pueda pasar, ha habido actitudes «no normales» fruto de la «frustración».
«No estoy dentro del club y no puedo opinar exactamente de lo que ha pasado, pero estas cosas pueden ocurrir en un vestuario. La frustración y el momento te llevan muchas veces a tener actitudes que no son normales», señaló Figo durante un acto de Duracell y LALIGA en Barcelona.
El Real Madrid anunció este jueves la apertura de expedientes disciplinarios a Valverde y Tchouaméni tras un incidente en el entrenamiento del primer equipo que terminó con el uruguayo hospitalizado por un traumatismo craneoencefálico y posteriormente descartado para El Clásico del domingo ante el FC Barcelona.
Según explicó después el propio Valverde, ambos futbolistas tuvieron «dos desencuentros» derivados del cansancio y la frustración de la temporada, aunque negó cualquier agresión física entre ambos y aseguró que su lesión se produjo al golpearse accidentalmente contra una mesa durante una discusión.
Para Figo, situaciones de este tipo no son excepcionales dentro de un vestuario de élite. «No será la primera vez ni la última que suceda algo así en el fútbol. Gestionar a 25 o 30 personas no es fácil y muchas veces se cometen acciones que no deberías», comentó.
PUERTA ABIERTA A MOURINHO
Por otro lado, preguntado por una posible vuelta del entrenador portugués José Mourinho al banquillo madridista, Figo evitó entrar de lleno en el debate, aunque deseó suerte a su compatriota. «José es amigo mío y a todos mis amigos les deseo lo mejor. Si su felicidad es entrenar al Real Madrid, pues bienvenido sea», apuntó.
Además, rechazó la idea de que el conjunto blanco necesite un técnico de «mano dura» para reconducir la situación. «Hoy en día, además de entender de fútbol, tienes que saber gestionar egos y convencer a los jugadores de ir en la misma dirección», explicó.
«No sabía que Mourinho tuviera mano dura. Le he tenido como traductor, como segundo, como primero, como amigo, y nunca he sentido que tenga mano dura», apuntó distendido. «Hablando en serio, no creo que el Real Madrid necesite mano dura, conociendo el ambiente. No soy apologista de esa denominación de mano dura», reiteró.
«Los entrenadores con éxito en el Madrid, como Zidane, Del Bosque o Ancelotti, no eran perfiles de mano dura. Sí de disciplina, pero no de mano dura. Creo que eso en el Real Madrid no funciona», concluyó.

