Por fin. Marcus Rashford rompió el maleficio. Desde la llegada de Flick, el Barça habÃa marcado goles de todas las maneras, pero le faltaba, todavÃa, anotar de falta directa. Finalmente, en la remontada ante el Copenhague, Rashford perforó la porterÃa rival de esta guisa. Ha pasado demasiado tiempo, y demasiados intentos, en un equipo top mundial de marcar de golpe franco. Han transcurrido 640 dÃas y 67 intentos desde que Lewandowski, con Xavi todavÃa en el banquillo, marcó de falta ante el Valencia para redondear su ‘hat-trick’ de ese 4-2 en Liga.
En esos casi dos años de sequÃa, el “especialistaâ€� ha sido un Raphinha que no ha conseguido ver puerta en sus 35 disparos. Es más, desde su fichaje, su 0 de 66 de faltas transformadas es la única asignatura pendiente que le queda por aprobar. Parece que este esperando desvirgarse en el momento adecuado. ¿En la final de Budapest, quizás? Rashford, al décimo intento, metió la primera.
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En ese larguÃsimo tiempo, también han probado suerte Lamine Yamal, Lewandowski, Olmo o Ferran. Nulo acierto en una disciplina en la que Leo Messi sacó matrÃcula de honor. De sus 670 goles con el Barça, 50 redondos fueron de falta directa. Estábamos mal acostumbrados. De pronto, el dato que estremece es constatar que desde su falta perfecta ante el Liverpool en la semifinal de la Champions (1 de mayo de 2019), el Barça no habÃa vuelto a marcar de tiro libre en Europa hasta la rosca perfecta de Rashford ante el Copenhague.Â
Rashford marcó en su décima falta directa
MD
Si lo contamos por dÃas, es para echarse a llorar: el Barça ha necesitado 2.465 dÃas para volver a marcar un gol de falta directa en la Copa de Europa. Ahora que se ha abierto la veda, hay que seguir superando barreras, palos y porteros. La buena racha algún dÃa tiene que empezar.

