El Barça ha conquistado las dos Supercopas que ha disputado esta temporada. Ambas ante el Real Madrid. Dos victorias. El equipo de Pere Romeu se impuso en Castellón sin tener que dar un recital. Le llegó con un partido práctico, sin sufrir por el triunfo, pero con un Madrid que cada año va dando un paso más y resistió solo con un gol de diferencia hasta el final del encuentro en el que Alexia, en un penalti provocado por ella misma, sentenció la final.
El Barça pudo marcar más goles en las botas de Pina o Pajor pero la meta del equipo blanco, Misa, realizó una sensacional actuación e impidió un marcador más desahogado para las blaugrana. La mejor jugadora del Real Madrid fue su portera, lo que ya indica mucho de cómo se desarrolló el partido. Pero en la segunda parte tuvo algunos minutos de dominio que llevó a defender bien al equipo de Romeu que puso de titular a Patri Guijarro, que volvÃa después de una lesión, y al final fue elegida MVP de la final.
El arbitraje de Eugenia Gil Soriano fue prácticamente impecable demostrando que es por algo que ostenta el tÃtulo de mejor árbitra del fútbol español. Sin embargo, algunas de sus compañeras en la Liga F no le acompañan en talento. El Barça pidió un penalti a los 20 minutos porque una defensa blanca dio un empujón y se desentendió del balón, pero se puede entender que no se pitara y acertó en los otros grandes momentos que fue a consultar con el VAR. Precisamente eso es una de las cuestiones más difÃciles de entender. Que en la Supercopa femenina solo haya un VAR de ‘low cost’ en lugar de un sistema a la altura de la competición es un error mayúsculo que deberÃa corregirse con celeridad.
De momento, en los dos tÃtulos que se han puesto en juego, el Barça los ha acabado acaparando. El dominio en el femenino es incontestable. Lleva ganadas cinco Supercopas consecutivas y este último tÃtulo lo ha conquistado sin su gran estrella, la tres veces Balón de Oro Aitana Bonmatà que se recupera de una lesión. El color blaugrana manda, de momento, en el fútbol español.

