Luka Sucic volvió a ser protagonista en el duelo de la Real Sociedad ante el Getafe. Con Sergio Francisco, el croata estaba prácticamente defenestrado, sin minutos y sin relevancia en el equipo, a pesar de ser un mediapunta con calidad para generar fútbol y asociarse con sus compañeros. Ansotegi le dio otra oportunidad en la Real, devolviéndole cierta importancia y minutos en la plantilla, lo que permitió al jugador mostrar algunos destellos de su talento, aunque nunca alcanzó la regularidad que se esperaba de él.
Con la llegada de Matarazzo, Sucic tuvo la posibilidad de demostrar su valÃa nuevamente. Entró al campo en el minuto 58, sustituyendo a Brais Méndez, en un contexto en el que la Real necesitaba mantener la fluidez y la conexión en el centro del campo. Sin embargo, esos 30 minutos de juego fueron insuficientes para demostrar su mejor versión. El croata no logró conectarse con sus compañeros, su influencia en el juego fue mÃnima y no pudo dar continuidad al buen rendimiento que hasta ese momento estaba teniendo Brais. Su presencia fue discreta, y aunque participó en algunas acciones, no consiguió generar peligro ni asociarse de forma efectiva, dejando claro que todavÃa está lejos de ser determinante para el equipo.
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La situación de Sucic en el mercado de invierno sigue siendo una incógnita. Su futuro dependerá de los próximos partidos y de la decisión de Matarazzo, quien deberá valorar si el croata puede recuperar protagonismo o si conviene buscarle una salida. El mediapunta tiene ahora la oportunidad de redimirse, pero el rendimiento ante el Getafe demuestra que todavÃa le queda trabajo para convencer al entrenador.Â

