Que nadie me malinterprete: más que una Liga de dos, se está quedando una Liga de uno y medio. El uno es el Barça y el medio está siendo el Madrid. Y que conste, lo digo con el respeto que merece un equipo que para ganar sus últimos partidos ha necesitado hacer muy, muy poco, lo que en el fondo es una virtud. Como los marcadores no se debaten, lo que es analizable es el juego. Ahà el Barça es, de largo, el mejor equipo de la Liga; y ya veremos como le va en Europa.
Aun asÃ, ya se puede decir, de entrada que con Flick el Barça es uno de los equipos de los que sabe bien a lo que juega y de esos no hay tantos actualmente en el mundo. Siempre he creÃdo que en el fútbol todos los sistemas son buenos si tienes a los futbolistas adecuados para aplicarlos. Me parece que, en general, los jugadores de Flick le van como anillo al dedo para lo que pretende. El Barça-Mallorca es el mejor ejemplo que, incluso en una primera parte muy plana comparándola con otras, te esperas al descanso si quieres ir al lavabo o a hacerte un café, porque siempre tienes la sensación de que puedes perderte algo bueno de ver. Sinceramente, no me pasa lo mismo con el resto, aunque intuyas que al final, ‘por h o por b’, el Madrid acabará ganando.
Del Barça-Mallorca lució al principio Jan Virgili, ex culé. Me hizo pensar en dos cosas. La primera, que el fútbol es como un tren que pasa por cierto sitio y a cierta hora y, o te subes, o lo pierdes. Por lo que sea, al tren del Barça se pudieron subir los Lamine, CubarsÃ, FermÃn o Casadó… La segunda idea que me surgió es que para los extremos es una buena época para disfrutar. Casi todos los equipos usan el mismo plan para darles ventaja: cambio de juego desde el otro lado y casi siempre con espacio. En mis tiempos de corto el lateral, muy abierto, vivÃa pegado a tu cogote.Por eso, por supervivencia, habÃa más extremos hábiles a pie parado. Por cierto, hablando de extremos, mi recuerdo para dos muy buenos recientemente fallecidos, el atlético Enrique Collar y el madridista ManolÃn Bueno. Sólo toparse con Gento, uno en la selección y otro en el Bernabéu, les quitó foco.
¿Afecta?
Elecciones y vestuario
Ya se han convocado oficialmente elecciones a la presidencia del Barça para el 15 de marzo. Habrá que esperar, por lo tanto, unas pocas semanas para saber quién es el que va a mandar en el club durante los próximos años. Una de las cosas que desde no se sabe cuando se suele decir de estos procesos es si pueden acabar desviando la atención del vestuario respecto a los objetivos de la temporada. La verdad, por mi experiencia tanto en mis tiempos de futbolista como luego como técnico, son dos mundos paralelos que no se cruzan. Los jugadores, lo digo también por mis propios recuerdos, siempre han ido a la suya y si de algo se preocupan, para bien o para mal, es de si hay un cambio de entrenador. Por ejemplo, yo querÃa al que decÃa “juegan Charly y 10 másâ€�.

