La victoria de la Real Sociedad ante el Celta (3-1) dejó una imagen para la historia reciente del club. El penalti transformado por Brais Méndez en el minuto 96, más alá de cerrar un triunfo de enorme valor clasificatorio, permitió a los txuri urdin alcanzar un registro que no se daba en Primera División desde hacÃa más de 25 años: marcar dos goles o más jugando con un futbolista menos.
Lee también
Oyarzabal, sobre el cambio de chip: «El que juega tiene la necesidad de apretar»
Jorge Serrano
Matarazzo se anima con el euskera: «Poliki-poliki, pero si continuamos asà puede ser un año especial»
Unai Valverde
El equipo de Matarazzo se quedó con diez tras la expulsión de Caleta-Car, pero lejos de replegarse, encontró la forma de competir, resistir y golpear. Primero con el segundo gol de Mikel Oyarzabal, y después con el penalti definitivo de Brais, la Real firmó una actuación que conecta directamente con uno de los precedentes más recordados de Anoeta, ocurrido en enero de 1999 frente al Salamanca.
Aquel dÃa, la Real ganaba 1-0 gracias a un tanto de Ricardo Sá Pinto al comienzo de la segunda parte cuando, en el minuto 73, Aitor López Rekarte vio la segunda amarilla. En inferioridad, el equipo no se vino abajo y protagonizó una auténtica avalancha ofensiva: Darko Kovacevic marcó dos goles en los minutos 77 y 80, mientras que Javi Gracia anotó otro en el 78, cerrando un 4-0 inolvidable. Desde entonces, y según el dato de Pedro MartÃn, la Real no habÃa vuelto a marcar más de un gol con un jugador menos… hasta la noche frente al Celta.

