El Barça es el gran favorito para el Clásico de hoy. Se lo ha ganado por méritos propios. Llega en plena forma. Pero hay que mantener la modestia, no caer en el exceso de confianza y plasmar esa teórica superioridad sobre el césped. Este Barça parece tener justo lo que le falta al Real Madrid, un estilo de juego definido, innegociable para el entrenador, y en el que creen los jugadores. La solidaridad y la unidad del grupo están por encima de las individualidades. El núcleo del equipo está formado por canteranos que aportan ese plus de compromiso y ambición. El gol no depende de una sola figura sino que está repartido entre delanteros y centrocampistas. Los jugadores clave llegan más frescos, Flick los ha ido dosificando, y el equipo está mejor fÃsicamente. No parece casualidad que Arsenal, Lens y Barça, que no disputaron el Mundial de Clubes y han hecho buena pretemporada, lideren las ligas inglesa, francesa y española, y que dos de los tres primeros clasificados en Italia, Nápoles y Milan, tampoco acudieran a esa competición que está pasando factura. Lo que se antoja innecesario es gastarse más de 5 millones para traer a Cancelo, que viene de fracasar en Arabia, cuando Flick pidió un central para suplir las bajas de Iñigo y Christensen. Si faltaba un lateral no deberÃan haber cedido a Hèctor Fort, canterano, más barato, que está haciendo un temporadón y con más futuro en el club. Antes de hacer favores a Jorge Mendes habrÃa que alcanzar la regla 1:1 y no tener que esperar a que alguien se lesione para inscribir jugadores.
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