1. Espectacular hasta sin goles.
Eder Sarabia no pudo recuperar al capitán Pedro Bigas, alineó defensa de cuatro y ordenó tres marcas especÃficas: la de Pedrosa, zurdo, para coger a Raphinha; la de John Donald frente a Lamine y a Diangana le dijo que persiguiera a Frenkie de Jong por todo el campo.
En el once de Flick, Ferran Torres volvió a la titularidad para ser punta de lanza azulgrana -muy buen trabajo sin pelota el del valenciano- acompañado por FermÃn y Olmo o por el propio De Jong (¡qué partidazo el del holandés!) llegando desde segunda lÃnea.
Era claramente un partido de pelota y presión alta para fastidiarle al adversario su pulcro inicio de juego. Ambos conjuntos con el mismo recetario pero una diferencia notoria desde que comenzó el encuentro, el Barça atacaba o contragolpeaba a más velocidad que los compañeros de Iñaki Peña.
Fútbol por dentro y por allÃ, con Chust y Affengruber adelantados, comenzó el show de pases, el 0-1 conseguido por Lamine, minuto 6, y el sin fin de oportunidades del FC Barcelona.
2. No se podÃa creer
El fantasma de Anoeta no se produjo porque con el gol de Lamine los anfitriones siempre fueron a remolque. Pero ver a Ferran Torres en el sitio perfecto y los remates repelidos por la madera o Iñaki produjo estrés y frustración.
No se quedó ahà el recital de oportunidades sin finiquito blaugrana. Casi cada vez que adelantaba lÃneas el conjunto ilicitano, ¡zas!, los de Flick arrancaban ‘la moto’ y presentaban remates en área local. Olmo, Raphinha, Lamine y, sobre todo, Ferran, pusieron las manos en la cabeza a casi todas las personas que presenciaron el infortunio o, siendo más precisos, las imprecisiones.
Pero la tremenda insistencia azulgrana prosperó no sin antes, minuto 29, recibir el empate a uno facturado por �lvaro, sin duda, el jugador más listo moviéndose en la cornisa del fuera de juego blaugrana. Los Garcia, Eric y Joan, casi logran evitarlo.
Recuperar la ventaja y llegar al descanso dejando preparado el segundo acto pasó a ser prioridad para el equipo de Hansi Flick. Con De Jong en plan estelar, a Ferran Torres no le quedó más remedio que meter el justÃsimo 1-2 para apaciguar la ansiedad de un Barça magnÃfico jugando pero incrédulo perdonando.
3. Finiquito y gran imagen
El segundo tiempo también fue del Barça con Frenkie y Lamine desatados. Imparables para un Elche que seguÃa queriendo ir arriba pero que temblaba cuando no podÃan robar la pelota a los de Flick. Era cuestión de tiempo.
Y de cambios -entró Rashford que en rendimiento debe mejorar pero en cifras está de notable- y de atacar con Lamine por fuera o seguir progresando por dentro. Llegar ayer al área local fue para el Barça un goteo que acabó decidiendo el partido.
Porque con el 1-2 inamovible el Elche mantenÃa la esperanza de cazar algún balón filtrado para volver a empatarlo con los cambios que también metió Eder Sarabia.
Salió cara para el FC Barcelona cuando Marcus Rashford selló el merecidÃsimo triunfo. Fue gracias a otra internada de Lamine, pesadilla continua para Donald, y el pase de la muerte. El lÃder acabó controlando casi todo: pelota, reloj y numerador. Este fútbol pero con más pegada si somos autocrÃticos y ambiciosos.

