Desastre en muchos sitios con esas trombas de agua incontrolables. Mal si no llueve y peor aún cuando llegan estos torrentes imparables.
Un torrente imparable, pero bueno, fue durante muchos años Hristo Stoichkov sobre el terreno de juego. Creo que le vi por primera vez en Marsella, allà donde Tapie, el que fue ministro francés, colocó sus poderes futbolÃsticos en un partido de Copa de Europa Marsella-CSKA de SofÃa. En aquella época los jugadores que estaban al Este de Europa, bajo influencia total del sistema deportivo de la URSS, no podÃan salir de sus paÃses hasta después de los 30 años y eran captados en especial por equipos rusos. Me habÃan hablado de que en RumanÃa estaba un joven con gran futuro, Hagi, y que en Bulgaria, el equipo del ejército, el CSKA, tenÃa varios jugadores de excelente nivel. Toni Bruins, el hombre de confianza de Johan Cruyff en la búsqueda de futbolistas, quedó encantado con aquel CSKA, a orillas del Mediterráneo. No sólo le gustó Hristo, sino también Kostadinov, Penev e Ivanov. Nos pusimos en marcha y busqué un búlgaro en Barcelona que hablase nuestro idioma y pudiese acompañarme a SofÃa. Lo encontramos en Sabadell. Se llamaba Julien y lógicamente le pregunté si tenÃa problemas para regresar a su paÃs. Me dijo que no y que estarÃa encantado de acompañarme. Asà lo hicimos. Preparamos el viaje y, al llegar a SofÃa, nos instalamos en el Hotel Sheraton, que en su plaza frontal tenÃa un caballo montado por una figura que representaba a Lenin… ‘No problema’.Â
 Maradona, Stoichkov y Minguella, antes de un Sevilla-Barça de los 90Â
Se montó la primer reunión en el despacho del CSKA; 8 de la mañana, hora intempestiva para el fútbol. Llegamos al estadio, nos atendió un soldado y nos acompañó hasta las oficinas del CSKA. HabÃa cuatro representantes del club. Su primera declaración fue que no podÃa salir ningún jugador sin permiso del ministro de deporte. Pero a las 8 de la mañana aquellos amigos ya estaban dándole al vodka. Pero lo peor era que decÃan que si allà se brindaba “brindábamos todosâ€�, cosa que me afectaba, por horario y por alcohol. Después de dos o tres reuniones se empezó a ver la luz. Dijeron que sólo podÃa salir un jugador y que se trataba de Penev. El entrenador del CSKA era pariente de Penev y esto facilitó que el primer búlgaro que vino a España fuese al Valencia, con gran éxito de Lubo. Insistimos en la situación. Invitamos al CSKA al Gamper y a un torneo Ciudad de Palma en Mallorca y, poco a poco, se fue abriendo la mano y Hristo aterrizó en el Camp Nou. Él fue feliz en Can Barça, tuvo sus batallas con periodistas y algún compañero, pero este es su estilo; no dejar a nadie tranquilo. Su punto de referencia era ganarle al Madrid, quizás de ahà vino el que pisase a Urizar a principios de temporada en el Camp Nou, cosa inédita en el fútbol español. Tengo que decir que, con el tiempo, el ex árbitro ha estado en SofÃa invitado por Stoichkov, que se ven con cierta frecuencia y que se lo pasan en grande, aunque en el momento en que se produjo el hecho le cayó una fuerte sanción al búlgaro y tuvimos que ir un tiempo fuera del paÃs para calmar los ánimos madrileños. Todo esto viene a cuento porque ayer domingo Hristo cumplió 60 años. Estando en el Barça tuvo muchas ofertas de diferentes clubs, en especial una del PSG después de ganar la Copa de Europa en Londres, No quiso ir. Sà se fue cuando el Barça consideró que habÃa terminado una época y lo traspasó al Parma. Luego acabó su carrera en Chicago y se instaló 20 años en Miami, comentando fútbol para la televisión mejicana. Felicidades Hristo, para tà y tu familia.
Una escena inolvidable
El dÃa que Hristo conoció a Johan y CharlyÂ
Cuando el CSKA fue invitado a jugar en Mallorca ni Johan ni Charly conocÃan a Hristo. Como es normal, los dos equipos estaban instalados en hoteles diferentes en el Paseo marÃtimo de Palma y el dÃa de la inauguración del torneo preparamos una salida del jugador de su hotel para llevarlo a la habitación del otro hotel donde estaba el Barça y sus entrenadores. Entramos en la habitación de Johan y Charly, se dieron un fuerte abrazo de profesionales del fútbol, nadie hablaba una palabra de un lado ni del otro, pero todo eran sonrisas y promesas de que la cosa iba a funcionar. Algunas veces aún lo comento con Charly, que como experto me decÃa “desde el primer momento vi que Hristo iba a estar bien con nosotros y que iba a ser una pieza importanteâ€�. Asà fue y asà lo recuerdo en este dÃa de conmemoración del nacimiento de Hristo. Son las historias que vale la pena recordar porque destacan el lado positivo que se enfrenta a los negativos que se viven en un deporte tan bonito y especial como el fútbol. A disfrutarlo.

