Ganó el Barça la Supercopa, como en general esperábamos todos, y no solamente los culés por cómo llegaban los equipos a Arabia. Lo hizo exhibiéndose en la semifinal ante el Athletic y confirmando sin alardes su condición de favorito ante un Madrid que, por su manera de afrontar el Clásico, fue lo más llamativo del domingo. El equipo azulgrana podÃa imaginarse a un Madrid precavido e incluso defensivo, porque esa es una opción lógica si no estás en tu mejor momento. Pero una cosa es ser defensivo y jugar atrás y otra es jugar ¡tan atrás!
Vi en algunas situaciones a los centrales madridistas defendiendo en el área pequeña de Courtois, lo que de entrada nos abocó a los espectadores a una media hora inicial de bostezo. La idea de los blancos pudo ser jugar al contragolpe, pero aunque se puede montar un equipo bien organizado que espere su momento trabajando para dos puntas rápidos, que en este caso podÃan ser Vinicius y Rodrygo descolgados, otra historia es que cada ‘contra’ obligue a sus delanteros a hacer carreras de 50 metros y luego volver. La desgracia del Barça fue permitir que Vinicius saliera triunfador en una de esas kilométricas cabalgadas para llevar el 2-2 justo antes del descanso. El Madrid se frotó los ojos: con tan poco estaba metido en la final ante un Barça que en el último cuarto de hora de la primera parte estuvo, por su juego creciente, cerca de irse en el marcador tras el 1-0 y fue, curiosamente, cuando encajó los dos goles. Raphinha y Lewandowski, que aprovechó una extraña separación de los centrales merengues, parecÃan aproximar al Barça al momento de definir el tipo de final. No lo logró y el Madrid se fue al vestuario con la sensación de que estaba un minuto más cerca de un plan que, desde el principio, transmitió la impresión de que firmaban a ojos cerrados jugárselo a la tanda de penaltis. De haber ensanchado el Barça a dos la diferencia, la final se liquidaba. No fue asà y tras la roja a De Jong hubo que aguantar el 3-2, entre esa acción de Rashford en la que se equivocó al ir en lÃnea recta en vez de ir hacia el punto de penalti y el toque de corneta blanca. Al final, otro tÃtulo para el Barça, que es lo importante.
De Cancelo a Araujo
Parece que el Barça va a traer a Cancelo, al que ya vimos de azulgrana. Es un buen jugador con experiencia que puede ayudar a dar descansos por su adaptación a varias posiciones, sobre todo en la defensa. Pero, mucho más que eso y ya que se habló tanto de fichar a un central, creo que serÃa muy importante recordar que en la plantilla está Araujo. No hace tanto que se hablaba de que algunos grandes de Europa estaban dispuestos a pagar 80 millones para llevárselo. Tras su problema, me alegró verle jugar otra vez unos minutos de la final. Lo mejor para el Barça serÃa redescubrir al Araujo que, por su estilo clásico, le irÃa muy bien al Barça para sus retos al no haber en la plantilla marcadores de ese corte contundente. Asà que, Cancelo aparte, el refuerzo serÃa ver al Araujo que conocemos.

