Madrid ha marcado la final de la Supercopa con un solo nombre propio: Mbappé, cuando esto es una cuestión de equipos. Flick ha estado acertado al señalar en la rueda de prensa que en los últimos duelos contra el Madrid estaba el francés y el Barça ha ganado algunos de ellos. Lo importante es cómo funciona el conjunto y el entrenador del FC Barcelona tiene “buenas sensaciones�
En un Clásico, a un solo partido, no siempre se impone el mejor juego, pero marca territorio. Y en ese sentido el Barça llega mejor colectivamente que el Madrid. Joan Garcia, Eric, FermÃn, Raphinha o Ferran están en racha frente a Courtois y Valverde, en excelente forma. Pero la gran diferencia deberÃan ser los fichajes. Y no lo son.
El Madrid ha invertido esta temporada 167,5 millones en incorporaciones: Huijsen (62,5), Carreras (50), Mastantuono (45) y Trent (10) aparte la llegada al primer equipo de Gonzalo. El Barça ha invertido este año 25 millones de euros más IPC por el meta Joan Garcia. Más de 140 millones de euros de diferencia que hasta ahora no se ha visto en el terreno de juego. El madridismo ha acabado ensalzando a Gonzalo por encima de todos los fichajes millonarios que ha hecho el club.
El Barça, al contrario, ha asegurado la porterÃa con un nº 1 y sigue con el extraordinario rendimiento de jugadores formados en la cantera junto a piezas muy importantes en cada lÃnea (Koundé, De Jong o Lewandowski) y la aportación estelar de Raphinha, que desde su regreso ha contagiado al equipo de mayor espÃritu competitivo.
El discurso de que el Barça es el máximo favorito ni es real ni es bueno para el equipo blaugrana. El Madrid está demasiado atado a Mbappé en su relato futbolÃstico y por eso esta final se ha asociado solo a su nombre por parte blanca, mientras que por el lado blaugrana se puede exhibir un ramillete más amplio de jugadores capaces de darle sentido al conjunto. Hoy por hoy, el Barça es más equipo que el Madrid. Eso, en un solo partido no invalida al equipo blanco, que tiene individualidades capaces de tener su dÃa.

