La llegada del Barça a San Sebastián ha resultado agitada. Y no, precisamente, por las turbulencias o el mal tiempo sino por los movimientos en la plantilla de última hora. Dro se quedó en Barcelona decidido a marcharse del Barça, Raphinha también pero por un golpe que le ha dejado alguna molestia y con Ter Stegen con el equipo a pesar de tener pie y medio en el Girona.
Unos 300 aficionados, en la recepción más brutal en lo que llevamos de temporada, esperaban a la expedición azulgrana a las puertas del Arima Hotel, donde han quedado hospedados al mediodÃa hasta la hora del partido ante la Real Sociedad, previsto para las 21.00 horas. Pedri, sobre todo, y Lamine Yamal ha resultado uno de los más aclamados, como también el propio Hansi Flick. El técnico se le vio ayer malhumorado por todo lo que estaba sucediendo.
Poco después del aterrizaje, el presidente del Barça Joan Laporta se ha dirigido al restaurante Rekondo para almorzar con su homólogo realista Jokin Aperribay. El dirigente azulgrana ha viajado esta vez acompañado del vicepresidente Rafa Yuste y de los directivos Miquel Camps, Joan Soler y Sisco Pujol. La Real también ha contado con un nutrido grupo de directivos, con dos vicepresidentes, Angel Oyarzun, Mikel Ubarretxena, y los consejeros Joseba Ucin, Jesús Ruiz, FermÃn Aituna y Xabier Anduaga.
Interpelado a la puerta del restaurante, Laporta no ha querido realizar comentarios sobre la marcha de Dro, casi con toda seguridad al PSG de Luis Enrique, con quien firmará hasta 2030.

