La llegada de Marc-André ter Stegen al Girona dejó una imagen tan inesperada como simbólica. El guardameta alemán debutó bajo palos… con el dorsal 22 a la espalda. Una rareza para un portero, pero también una curiosa coincidencia que cerró un cÃrculo difÃcil de ignorar.
El contexto obligó a ello. El alemán no pudo escoger un número habitual de portero porque las tres fichas reglamentarias —el 1, el 13 y el 25— estaban ocupadas en la plantilla. La situación de Livakovic, que sigue sin encontrar una salida definitiva, bloqueó el dorsal ‘1’, y el resto tampoco estaba disponible. En ese escenario, al club solo le quedaban dos dorsales de campo libres: el 10 y el 22. Y el destino hizo el resto.
El ‘22’ no es un número cualquiera para Ter Stegen. Es el dorsal que ha lucido durante años con la selección alemana, el que le ha acompañado en grandes citas internacionales y con el que se ha consolidado como uno de los referentes bajo palos del fútbol europeo. Por eso, que su estreno con el Girona llegara precisamente con ese número tuvo algo de guiño del fútbol.
Ter Stegen luciendo el ’22’ con el Girona
Pere Puntà / Propias
Ese vÃnculo no es puntual ni anecdótico. Tal y como refleja el historial de dorsales con la selección alemana, el 22 ha acompañado al cancerbero de forma casi ininterrumpida durante más de una década, desde sus primeras convocatorias con la absoluta. Salvo excepciones muy concretas —temporadas puntuales en las que portó el ‘1’—, el guardameta alemán ha construido buena parte de su trayectoria internacional bajo ese número, convirtiéndolo en una seña de identidad propia. Un dorsal poco habitual para un portero, pero que en su caso se ha normalizado hasta el punto de asociarse directamente a su figura.
Que en Girona haya vuelto a aparecer esa cifra, por pura coyuntura reglamentaria, refuerza la sensación de cÃrculo que se cierra: el mismo número que le vio crecer, consolidarse y competir al máximo nivel con Alemania es el que le acompaña ahora en un nuevo capÃtulo de su carrera, esta vez en Montilivi.
La coincidencia fue completa. Ter Stegen se estrenó como titular, firmó una actuación notable y dejó una intervención decisiva en el último suspiro del partido, salvando un punto que ya forma parte de su primera noche en su nueva casa.
Lee también
Premio a la intención y plus en los estrenos
�lex Luna
La reacción de MÃchel al partidazo de ter Stegen tras elegirle titular ante Gazzaniga
Redacción
Mientras el club espera resolver la salida de Livakovic para normalizar la situación de los dorsales, el alemán ya ha dejado claro que el número es lo de menos cuando el rendimiento acompaña. Pero hay historias que el fútbol se empeña en escribir asÃ, con pequeños detalles que dan sentido al relato. Ter Stegen, el 22, y una primera noche que difÃcilmente olvidará. Cosas del destino.

