La Liga sigue al rojo vivo y el Barça mantiene un nivel de juego sólido que le permite sostener el liderato con autoridad. El equipo de Hansi Flick ha gestionado con acierto las rotaciones en un calendario exigente: sin ir más lejos, Frenkie de Jong, que venÃa ofreciendo un rendimiento sobresaliente, se quedó fuera ante el Mallorca por molestias. Su ausencia abrió la puerta a Casadó, acompañado por FermÃn y Olmo, dos perfiles más ofensivos.
La competición no da respiro y el jueves, en el Metropolitano, arrancan las semifinales de la Copa del Rey. Simeone llega con sensaciones contrapuestas: tras eliminar con brillantez al Betis en cuartos, sufrió una dura decepción el domingo. El conjunto verdiblanco pareció encontrar la fórmula para superar al Atlético, alimentando las dudas del Cholo sobre cuál es la alineación más competitiva para frenar a un Barça en plena forma. Los refuerzos rojiblancos empiezan a integrarse, pero la ausencia más sensible sigue siendo la de Barrios, pieza clave en la creación. Koke sostiene el centro del campo y todo apunta a que su acompañante será el joven Mendoza, un futbolista de gran calidad. En ataque, Simeone cuenta con la potencia del nigeriano Lookman, la aportación de Giuliano y la capacidad rematadora de Sorloth, mientras persiste la incógnita sobre Julián, inmerso en un momento irregular.
Por el contrario Flick no dispone de Crhistensen, Gavi, Pedri y la posible ausencia de Raphinha. Aun asÃ, el equipo llega en un estado de forma impecable: Cubarsà y Eric Garcia se consolidan como pareja de centrales, los laterales aportan continuidad y el centro del campo, con De Jong en la salida acompañado por Olmo y FermÃn, combina equilibrio defensivo y contundencia ofensiva. En las bandas, Lamine y Rashford, dos jugadores con recursos variados: desequilibrio, visión para asistir y capacidad de finalización. Aunque la eliminatoria seguramente se resuelva en el Spotify Camp Nou en marzo, el Barça buscará encarrilarla desde la ida para evitar sobresaltos ante un Atlético que, pese a sus dudas, conserva un potencial competitivo capaz de alterar cualquier pronóstico.

