Y no es una propuesta de humor, como se podrÃa derivar de un titular semejante; al contrario, esto va muy en serio, y lo que está por venir esta semana se aventura ciertamente apasionante. En el espacio de tres dÃas, la Real Sociedad visita la “catedralâ€� para medirse en semifinales de Copa al Athletic, y 72 horas más tarde, comparecerá en el coliseo blanco, para enfrentarse al Real Madrid en partido de Liga. ¿Hay quien dé más? Quién le iba a decir al desconsolado y abatido seguidor de la Real que, tan sólo hace unas semanas, miraba con recelo hacia los puestos de descenso del campeonato, y el nudo de la corbata apretaba peligrosamente. Estaba claro que el equipo necesitaba un revulsivo, un golpe de timón, que girara radicalmente la perniciosa dinámica en la que se habÃa quedado atrapado el equipo. Lo que pocos esperábamos es que la transformación se produjera a velocidad de vértigo. Han bastado apenas un par de meses, apenas ocho partidos, para que todo el mundo haya vuelto la vista hacia el equipo de Anoeta, alertados por cuanto acontecÃa en torno al grupo que dirige un ‘yankee’, de ascendencia italiana y con pedigrà alemán. Por supuesto que el fenómeno Pellegrino, necesitará aún más tiempo para consolidarse, y habrá de ser testado en próximas fechas para evaluar su progresión, pero lo que nadie puede negar, es que el equipo ha encontrado la manera de ser competitivo, de obtener resultados, y lo ha hecho a una velocidad pasmosa. En ese corto espacio de tiempo, la Real de este hombre ha conseguido mudar la piel de equipo lánguido, postrado, por otra de equipo dominante y capaz de plantar cara a cualquier adversidad. En estos momentos está legitimado para soñar con una final de Copa –con todos los respetos por el Athletic, parece un itinerario más accesible que el alternativo-, mientras que la concatenación de buenos resultados en la Liga, lo ha aupado a posiciones mucho más acordes con el estatus alcanzado por el equipo en los últimos años. Nadie conoce cuál será el desenlace de esta aventura, pero lo que se avecina promete emociones de alto voltaje.
1
¿Por el camino más corto?
En una temporada absolutamente atÃpica por su anómalo comportamiento, la Real Sociedad se ha empeñado en jugar contra la casa y rompiendo los malos augurios iniciales, pretende llevarse el premio gordo. Mientras los de Matarazzo siguen trabajando para poner orden en la tabla clasificatoria de la Liga y asentarse en una zona más acorde con su potencial, la Copa ha vuelto a convertirse en un objetivo plausible para los txuri urdin. Es un torneo que, por la razón que sea, – han sido muchas las esgrimidas-, se le dio fatal durante varias décadas. Pero, y coincidiendo con la llegada de Imanol, el torneo del KO recuperó todo su interés y el cartón, que estaba premiado, fue sellado en Sevilla, en medio de la pandemia, en plena Semana Santa sevillana, y frente al gran rival de cercanÃas, el Athletic. Pues bien, el destino ha vuelto a colocar a los vizcaÃnos en el camino de la Real hacia una final, aunque esta vez justo en el peldaño anterior de la escalera. El sorteo de las semifinales tenÃa un atractivo enorme, fuera cual fuera el resultado del mismo. Tocó Athletic, con todo lo que ello supone pero, para ser sinceros, tal y como están los cosas, podrÃa considerarse como el camino más corto hacia la final…aunque no sencillo, en modo alguno.
2
Llegó tarde pero está a tiempo
El venezolano Yangel Herrera llegó a la Real Sociedad prácticamente sobre la bocina en el mercado de verano, y lo hizo como la gran esperanza para obtener el equilibrio buscado en el centro del campo tras las sonadas bajas. Fue presentado como “El Salvador� de un equipo a la deriva, pero su presencia no ha pasado de testimonial debido a las lesiones. Yangel está de vuelta… ahora es su turno.
3
Este partido era de Marrero
El azpeitiarra se lo habÃa ganado a pulso, con actuaciones sobresalientes en el torneo de Copa. Pero los imponderables, esta vez en forma de lesión, lo han apartado de poder participar en uno de los partidos del año, el derbi copero de esta noche en San Mamés. Este partido tenÃa su nombre y a buen seguro que el propio Unai ya habÃa visualizado el tipo de partido que esperaba. No será esta vez, aunque siempre será un poco suyo.

