Primer acto de campaña de Laporta: anunciar el adiós a la Superliga y dejar solo al Real Madrid. Segundo, mostrar a través de la prensa deportiva como será el nuevo Palau Blaugrana. Qué casualidad que, justo el dÃa de su dimisión, veamos por fin el proyecto que se ha ido retrasando durante años.
El Miniestadi quedó como un absoluto solar en enero de 2020 y, cinco años y un montón de fechas incumplidas después, ayer mostraron como será por dentro y por fuera este pabellón para 15.000 espectadores.
El primer ‘render’ de Bartomeu, para 12.000 espectadores, data de 2016. Diez años después tenemos otro ‘render’ precioso. Pero solo son planos para ilusionar al socio a un mes de las urnas. Ni el proyecto está aprobado por la Junta, ni por consiguiente se ha tramitado al Ayuntamiento la licencia para la construcción.
Asà pues, el calendario -siempre positivo del club- es el de empezar obras en 2027 y tenerlo a punto para jugar y para los conciertos en 2030. ¿Se cumplirá? Justo un año atrás (11 de febrero 2025), el ‘power point’ mostrado por la directiva decÃa que el Palau se empezarÃa a construir en el último trimestre de 2025 y se terminarÃa en 2028. Embaucados, pues, a base de bien.
Además, ¿cómo se pagará una obra de 420 millones? Tampoco hay noticia de ello. La novedad es que el juicio del próximo 18 de febrero, por el caso Palau, será abierto y no a puerta cerrada como querÃa el club. Recordemos que el socio Ignasi Prats denunció que los contratos de financiación del Espai Barça no contemplaban lo que se votó en Asamblea, que incluÃan los 420 millones para construir el Palau. La clave está en el contrato con Goldman Sachs. El presunto engaño, a juicio, en plena campaña electoral.

