La pasada semana nos reportaba el fallecimiento del actor Fernando Esteso, el popular artista aragonés, que, entre otros personajes hiciera famoso al recordado ‘Pepito Piscinas’, un pillo de origen modesto, que, gracias a su ingenio y artes de engaño, logra prosperar en el Madrid de los setenta. Con el paso del tiempo, este personaje, o mejor dicho, su perfil fullero, serÃa empleado en el mundo del fútbol para representar a esos futbolistas, que saben sacar ventaja del empleo de ese tipo de artes para superar al rival o para obtener decisiones favorables del árbitro.
Viene esto a cuento del episodio más controvertido del último derby en San Mamés, la expulsión de Brais, y la intervención en la jugada de Paredes. Y me detengo en ella, porque tuvo una importancia determinante en el resultado del partido, pero también por lo que tiene de representativo del tipo de fútbol que algunos promocionan.
Después de ver las imágenes una y mil veces, el resultado es concluyente: el jugador del Athletic sobreactúa claramente para forzar la expulsión de Brais. Es obvio que el futbolista de la Real se deja enredar, pero su respuesta no tiene correspondencia con la representación de su rival. Y no voy a entrar en otra de las derivadas del caso, la responsabilidad del VAR, de eso ya hemos hablado hasta la saciedad. Quiero poner el énfasis en la actitud trapacera algunos futbolistas -esta vez es del Athletic, la próxima será de la Real, me da igual- que atenta frontalmente contra el espÃritu de nobleza que deberÃa imperar en este deporte. Aún recuerdo aquellos dÃas en los que los aficionados británicos -dicen que los ingleses inventaron esto del fútbol-, poco después de abrir sus puertas a la llegada de jugadores extranjeros, que contribuyeron a mejorar cualitativamente el, a veces, primitivo fútbol de las islas, censuraban este tipo de tretas importadas desde otros lugares, y silbaban a sus propios futbolistas por simular una caÃda dentro del área. Ya, eso está muy bien, Txema, pero parece una batalla perdida. Vale, lo acepto, entonces aprovecharé para brindar mi modesto homenaje a Esteso y su ‘Pepito Piscinas’, el del cine, claro.
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Gonçalo Guedes revivió
Sin lugar a dudas Gonçalo Guedes, uno de los fichajes de verano de la Real, se está erigiendo en un gran acierto de mercado. Admito que, de entrada, albergaba serias dudas en torno a la idoneidad de su contratación. El portugués no tenÃa nada que demostrar, por cuanto de su calidad todos tenÃamos constancia. Pero por razones varias, su rendimiento en los últimos años habÃa estado marcado por la irregularidad y la inconstancia. HabÃa encontrado acomodo en diferentes equipos, pero sin alcanzar la estabilidad deseada. En la Real, a pesar de sus papeles de nobleza, no tenÃa garantizada la titularidad, ya que debÃa pelear con Kubo y Barrenetxea, contrastadÃsimos. Lamentablemente, el camino ha quedado expedito para el futbolista luso, habida cuenta de los problemas fÃsicos de sus dos principales competidores. Y no lo ha desaprovechado; se ha convertido en una pieza importante dentro del tablero de Matarazzo, como cabÃa esperar en su vertiente ofensiva, pero sin desdeñar, y aquà está lo más llamativo, el trabajo y compromiso defensivo, algo que sus compañeros de retaguardia agradecen. Asà que para los que habÃamos enterrado a Guedes prematuramente, el luso está de vuelta.
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Fue más el ruido
Se anticipaba un invierno revuelto en lo que a los movimientos de mercado se refiere, fomentado por la delicada situación del equipo pero, a la postre, la llegada de Matarazzo, y la recuperación de la estabilidad clasificatoria han tenido un efecto relajante sobre los exaltados ánimos del personal. Y todo ha quedado en un par de salidas, más o menos cantadas, y una llegada para cubrir una eventualidad puntual.
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AsÃ, a bote pronto…
AsÃ, a bote pronto, la contratación del brasileño Wesley Gassova no cuenta con demasiados parámetros favorables. Se trata de un jugador brasileño, muy joven, procedente de una Liga menos competitiva como la saudÃ, y va a contar con muy poco tiempo para demostrar su valÃa. Una de dos, o eres muy bueno y convences a todo el mundo a la primera, o si no…si no, ya veremos.

