El Atlético de Madrid cerró, este pasado 2 de febrero, un mercado de invierno realmente movido. Mucho más de lo que en el club del Metropolitano se esperaban antes de que arrancase. En realidad, un mercado con un inicio muy potente y un final, también de vértigo. Y entre medias, una travesÃa complicada, porque el club colchonero movió varias incorporaciones que no salÃan.
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Ya saben ustedes los nombres, Ederson, Joao Gomes, Leon Goretzka, Yuri Alberto, Marcos Leonardo, Kang-In Lee, Gabri Veiga, Morten Hjulmand… Unas negociaciones complicadas, porque a estas alturas de curso nadie quiere vender buenos jugadores, salvo casos muy concretos como sucedÃa con Ademola Lookman.
Y claro, los dÃas iban pasando y el ruido se incrementaba. El nerviosismo se acrecentaba. Y con ello, las crÃticas, especialmente en las redes sociales, hacia los responsables del apartado de los fichajes. Una situación complicada en la que parecÃa que habÃa un cruce de mensajes entre la dirección deportiva y un Diego Pablo Simeone que reclamaba, de palabra y hechos, incorporaciones. De palabra, cuando le preguntaban. De hecho, con sus convocatorias (sin apenas canteranos) y con sus sustituciones.
Era un mercado especialmente llamativo, por tratarse del primero con Mateu Alemany al frente, como director de Fútbol Profesional Masculino del Atlético. El balear, junto a Carlos Bucero, máximo responsable de la parcela deportiva, debÃa acometer una ventana de fichajes que ya habÃa avisado que tradicionalmente “es hostilâ€�.
Presentación de Ademola Lookman como nuevo futbolista del Atlético de Madrid.
MD
“Sabemos que el mercado de enero es de ajustes, no de planificación que se hace en verano. Tampoco nos sorprende en absoluto que tenga el ritmo que tiene. A veces las cosas aparecen en el minuto uno y a veces al final. Estamos con las ideas claras y coordinadas con el cuerpo técnico. (…) La estrategia es siempre la misma. Sólo fichar si tenemos el convencimiento profundo de que es algo que nos va a ayudar. Es el criterio de siempre. Y hay que apurar todas las opciones y negociaciones y si hay ese jugador o jugadores que cumplen con los perfiles marcados por el mÃster y las necesidades de nivel del Atlético, que es alto, se van a hacerâ€�, comentaba cuando quedaban apenas tres dÃas para el cierre.
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LA FOTO Y EL PRESIDENTEAl final, en esos tres dÃas acabarÃan llegando Ademola Lookman, Rodrigo Mendoza y Obed Vargas. Dos apuestas de futuro y un delantero de máximo nivel. Por eso, una vez cerrado el asunto, el Atlético quiso escenificar el respaldo hacia Mateu Alemany y Carlos Bucero. Lo hizo, primero con aquella foto en la que el balear salÃa con Lookman, el primer fichaje de la era Alemany, para anunciar el principio de acuerdo. Una foto con mensaje.
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Y este martes 3 de febrero, Enrique Cerezo, presidente del club, también escenificó dicho apoyo. Primero, en su discurso. “Agradecerle a Mateu Alemany, Carlos Bucero y Óscar Mayo, su trabajo para que este fichaje se pudiese llevar a cabo�, expresó el mandatario, algo poco habitual en sus discursos de bienvenida.
Luego, a la hora de hacerse la foto el jugador, pidiéndole explÃcitamente a ambos (que parecÃa que no lo iba a hacer ‘motu proprio’) que subieran al escenario y se uniesen para que quedase claro que el club está completamente alineado con el trabajo de sus primeros directivos en la parcela de incorporaciones.Â
En el Metropolitano entienden que es injusto que la imagen de Mateu Alemany, uno de los directivos más importantes del fútbol español, con un largo historial de aciertos y revalorizaciones de jugadores y plantillas; se haya visto tocada por lo sucedido en un mercado muy condicionado. El plan del Atlético es a largo plazo y se pretende dar un salto competitivo al equipo, pero eso no casa bien con la impaciencia, el ruido y el nerviosismo que se vivió en las últimas semanas, en el entorno del equipo colchonero.Â

