Ã�lvaro Odriozola cumplió con las expectativas en su rueda de prensa. Por algo estaba toda la plantilla en la sala de al lado escuchándole y por algo le decÃan que querÃan acudir mientras bajaban la cuesta del Z2 tras acabar el entrenamiento. El lateral volvió a mostrarse como es, pero con un punto de felicidad evidente que no tapó en absoluto tirando de épica y emociones.
Su situación ha cambiado y ahora es feliz. «Estoy muy contento, estar en el campo para mà es muy especial. Encima con la situación que tuve en verano, que no fue la mejor. Muy feliz, ha costado pero vuelvo a disfrutar en un campo, vuelvo a expresarme tal y como soy, muchÃsimo orgullo de llegar a esta situación, es muy complicado. No soy un nuevo Ã�lvaro porque siempre estuvo ahà pero sà es uno que me gusta, con todas las letras. Es lo que más me gusta hacer, corretear por la banda de Anoeta delante de mi gente. Volver a estar en plenitud es clave, toquemos madera, porque lo mejor está por llegar», indicó. Además de hablar con emoción de sus minutos ante el Celta. «Piel de gallina. Ese dÃa además era la primera vez que mis hijas me veÃan jugar en Anoeta. Ha costado más de un año. Todo pasa en la vida. Es orgullo de uno mismo. Hay momentos en los que nadie cree en ti y tienes que creer tú mismo. Ese momento fue especial, me hubiera gustado marcar el gol e ir a celebrarlo con mis hijas pero ese gol llegará. Anoeta siempre he sentido que es mi afición, sabÃa que me estaban esperando», resaltó.
Dio la sensación de que agradecÃa mucho a Matarazzo su confianza. Todo fueron buenas palabras hacia él. «A partir de la llegada de nuestro querido ‘Rino’ todo ha ido mejor. No sé lo que tenemos los donostiarras con New Jersey, tenemos a Bruce y ahora ha venido ‘Rino’ a poner rock and roll. Es una persona muy lista, es de mundo, se puede hablar de muchas cosas. Está marcado por el fútbol alemán, cuando toca estar serio, se está serio. Es pragmático, da órdenes concretas. Pero también es italiano para bromear. Y es buen entrenador, se está viendo. Se habla de suerte pero no existe para mÃ. Sabe en cada momento lo que le conviene al equipo, tiene muchas soluciones. Es de agradecer que se esté involucrando en nuestra sociedad, intentando hablar euskera. Que sigamos bailando su rock and roll», deseó.
Matarazzo, pasillo de collejas en el entrenamiento de la Real Sociedad, con Odriozola
RS
Una situación dura superada
No fue fácil lo que pasó Odriozola en verano. Descartado, sin jugar y sin dorsal inicialmente. Tras dos años de lesiones. «La vida y el fútbol son asÃ, las cosas no ocurren siempre como uno quiere. Practico el estoicismo. Ocurre lo que tiene que ocurrir y a partir de ahà controlas solo cómo afrontas la situación, lo que depende de ti. Tuve problemas fÃsicos que me impedÃan estar en plenitud. En verano se dio un punto de inflexión por ciertas circunstancias, y dije ‘voy a poner mi máximo en lo que yo pueda hacer, cada dÃa’. Yo ya era muy profesional pero di un paso en alimentación, me quité el gluten y estoy mucho mejor. Soy uno de los pocos que han entrenado todos los dÃas. Soy Ã�lvaro Odriozola, es importante para mÃ. Cada entrenador toma sus decisiones, hay que tener respeto por ello, eso es pasado. Hay que disfrutar cada segundo de lo bueno porque no sabes cuándo llega lo malo», dijo.
Hubo cambios en verano y le dijeron que no contaba. «Se cambia de entrenador en verano y cada cambio es una oportunidad. Se habla y se ve que no hay opciones, se intenta salir. No se da por las circunstancias pero desde que me quedo aquÃ, llevo desde julio y el punto de inflexión, estando muy bien. Yo no tiraré la toalla nunca. A eso no me gana nadie. Creo mucho en mà y mis capacidades, sé lo que puedo dar. Si me respeta el fÃsico te aseguro que estaré ahÃ. Hay que seguir a tope. De la pelea interna estoy orgulloso. En este tiempo que no ha ido todo como me gustarÃa, siempre digo que la felicidad es un estado de ánimo y si te lo tomas bien todo va a ir mejor. Zubieta es especial y el ambiente es extremadamente bueno. Es un orgullo venir a trabajar, tenemos un grupo espectacular. Venir aquà es un regalo de la vida y se podÃa acabar asà que disfruto cada dÃa y cada dÃa es una final», explicó. No guarda rencores porque entiende las decisiones y sólo piensa en disfrutar de la Real. «Lo que ocurrió en ese momento me lo tomé de la mejor manera posible, entendiendo la situación. Soy muy autocrÃtico y me pongo en el sitio de las personas. Si me pongo en el sitio de Jokin, Bretos, el entrenador o la afición hubiera hecho lo mismo que han hecho. A partir de ahà todo ha ido mejor y el único camino es el trabajo. Me he dejado mi vida por poder disfrutar de estos partidos», añadió.
Marcos Alonso (i) comete penalti sobre �lvaro Odriozola (c), de la Real Sociedad
Javier Etxezarreta / EFE
Derbi sin favoritos
Sabe lo que es un derbi. «Para mà no es muy importante quién es el favorito, no importa en estos partidos. Ellos son muy buenos, aunque no estén en el mejor momento. Tenemos que darlo todo y tenemos que ganar. No pensamos nada en favoritos. Las bajas sà son importantes pero todo se iguala. Es nuestro partido más especial, hay que tomárselo como otro más porque cada uno es el último y saldremos a ganar. Vienen de mala situación pero nos importa poco. Es el derbi más bonito del mundo», dijo. Un derbi que no ha ganado en San Mamés con la Real y del que salió lesionado la última vez. «No estarÃa nada mal ganar allà con la Real, continuar con estos últimos tiempos. Y que asà siga», dijo.
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Se ve para estar titular, con precaución eso sÃ. «Por supuesto que me veo. Lógicamente llevo tiempo sin encadenar partidos, es un tema fÃsico simplemente. Asà se lo he transmitido a ‘Rino’, estoy para que lo que se me pida, a todo que sÃ, somos soldados. Ojalá ganemos el finde», comentó con rotundidad. Se ve jugando de extremo o de lo que haga falta y quiere que deje de ser noticia que juegue y lo haga bien. «SÃ, ese es el objetivo, estar a disposición para lo que el entrenador considere. Por fin recojo los frutos de todo el trabajo de dos años y medio. Toda mi vida jugué de extremo. Imanol fue el primero que me puso de lateral y luego en la élite jugué de lateral. Por mis caracterÃsticas mi posición ideal es la de carrilero en lÃnea de cinco, que ahà he podido explotar estos partidos. Puedo jugar de extremo, a todo que sÃ. Con tal de estar en el campo», afirmó.
Loas a Oyarzabal e Ibarrondo
Preguntado por su amigo Oyarzabal, se deshizo en elogios. «Mikel es nivel élite absoluta, crack mundial, es un lujo tenerle. Todos conocen a Mikel en el campo, pero si tuviera que hablar de él como persona me quitarÃa el sombrero. La forma en la que vive su profesión, cómo lo transmite, ese entrenador que lleva dentro, la forma de representar unos valores guipuzcoanos de ser un capitán como la copa de un pino… agradecérselo. Una maravilla», dijo.
No fue el único de quién se acordó. Puso por las nubes al psicólogo del club, Imanol Ibarrondo, el ‘limpiaparabrisas’. «Quiero decir algo también. Han pasado buenos psicólogos por aquà pero ahora tenemos al mejor del mundo, que es Ibarrondo. Le quiero agradecer su ayuda, yo le llamo el ‘limpiaparabrisas’, porque te quita toda la mierda que tienes delante, te hace creer en ti, me ha ayudado mucho», comentó.

