El Barça persiguió durante unos cuantos años el fichaje del goleador Enrique Castro, Quini, hasta que lo consiguió en 1980. Y en las cuatro temporadas en que vistió la camiseta blaugrana, aunque ya tirando a veterano, el asturiano no decepcionó: marcó un total de 73 goles, 10 de ellos de penalti, y en la primera de ellas, a pesar de ser dramático protagonista, tuvo en vilo al mundo del fútbol, fue con 21 tantos el máximo goleador de la Liga. Además, suyo fue un gol para la historia del Barça en la competición liguera: el 3.000.
Fue el 24 de enero de 1982 en partido contra el Castellón en el Camp Nou, que acabó con una victoria ajustadÃsima (4-3) con tantos de Quini (2), Landáburu y Paco MartÃnez. El gol liguero número 3.000 fue el segundo del asturiano, el que valió el 3-1, que en la ficha técnica del partido publicada en las páginas de El Mundo Deportivo, se explicó asÃ: “Pared Carrasco-Landáburu por la izquierda con centro final que Ouini cabecea con enorme habilidad y maliciaâ€�. Y se narró asimismo que el tanto se celebró en el estadio con “una ovación de gala, el himno y algunas expansiones pirotéc-nicas en los graderÃosâ€�.
Fue, en opinión del cronista de nuestro diario Farreras, un gol “acreditativo de un estilo y eficacia que explican sus ininterrumpidos éxitos en la clasificación del Pichichiâ€�. El asturiano, por cierto, pudo haber marcado el gol 3.000 antes del minuto 60, pero falló un lanzamiento desde el punto de penalti. El gol 2.999, por cierto, lo marcó ocho minutos antes Paco MartÃnez.
Entre el gol 2.000 y el 3.000 pasaron casi exactamente 18 años. El anterior número redondo fue obra de Pedro Zaballa en enero de 1964.
Quien no celebró tanto el gol de Quini fue el entrenador del Barça, el alemán Udo Lattek, nada satisfecho con las dificultades finales para sumar la victoria tras dominar el marcador por 4-1 a falta de más de un cuarto de hora para el final del partido. “Prefiero olvidarlo cuanto antes�, declaró a su salida de vestuarios.

