1. CONTROL Y PEGADA
El Oviedo desplegó un fútbol digno de llevarse al menos un punto en El Sadar. Existen varias teorÃas para justificar la actual situación del conjunto carbayón pero me inclino por los cambios de entrenador; sobre todo, por el sorprendente despido de Paunovic, que seguro perturbó la estabilidad de un plantel que quiere pero no puede. Las estadÃsticas gritan que con ¡once goles anotados! es imposible sacar la cabeza del pozo. Este partido puede parecer, para el equipo astur, que no pertenece a ‘su Liga’ pero ojo, estando en esa posición clasificatoria, último, cada punto cuenta.
Y no sólo por sumar, sino por lo que significarÃa psicológicamente hacerlo frente al Barça y en el mismÃsimo Nou Camp Nou. No espero un once muy distinto al que jugó frente a Osasuna pero sà un cambio de sistema táctico por parte de Guillermo Almada.
El FC Barcelona necesitará entrar con ánimo de revancha, propia, tras perder injustamente en Anoeta. Eso, en el aspecto psicológico. Con pelota y sin ella, ganar el medio campo (sin Pedri) y no permitir que Escandell sea tan figura como lo fue Remiro dirá mucho de la punterÃa blaugrana.
2. LA COMPENSACIÓN
Dolió ver a Pedri lesionado pero ahora es cuando ha de responder el que lo sustituya (Olmo ya lo hizo en la Eurocopa con la Selección y en Praga con el Barça) y quien tiene el mayor poder, el equipo.
Para compensar la virtuosa felicidad que genera el tinerfeño, con y sin balón, el ritmo y la insistencia ofensiva serÃan buenas herramientas ante este Oviedo valiente en Pamplona y que no creo que cambie radicalmente de idea. Para Almada, si quiere asentar su estilo y filosofÃa de juego, respetar al adversario sà pero tenerle miedo, no. Veremos cuánto fútbol y presión despliegan los de Hansi Flick para conseguir ventajas ofensivas y, a la vez, obligar a defender en campo propio al conjunto visitante. Los centrales, David Costas y Luengo (hoy Carmo), intentaron no quedar hundidos en El Sadar excepto en lo obvio, en los córners y en alguna falta cerca de su área.
3. POR VOCACIÓN Y RESPONSABILIDAD
El rendimiento de un equipo se mide por lo que son capaces de sumar/hacer diez jugadores más el portero. Bien, ahora nos situamos en un campo imaginario en el que, pasadores, vigilantes, recuperadores y rematadores necesitan a alguien que rompa. Rompa una ‘muralla’, dos o, simplemente, a un defensa para poder abrir un camino que dé acceso al gol. Ahà está Lamine y en el Oviedo, Hassan. En el juego del Barça sigue siendo vital tener regateadores de vocación y responsabilidad. Con Lamine la garantÃa de avance, atracción de rivales y ocasión están garantizadas para alegrÃa de la afición, de Flick y de sus compañeros. Veremos a quién alinea Almada en el puesto de lateral izquierdo porque Rahim se ha lesionado. Probablemente Javi López. Importante que la banda izquierda mejore sus prestaciones ofensivas. De Balde a Rashford, la izquierda no intimida tanto como la derecha excepto con Raphinha. Dos mejor que una: para no depender de Lamine/Koundé y ampliar el porcentaje de posibilidades ofensivas. Puntos de oro con recarga psicológica.

