La Real Sociedad convive esta temporada con una sensación contradictoria: compite y suma puntos, menos de los que deberÃa por su nivel de plantilla, pero lo hace desde una fragilidad defensiva alarmante. Los números no dejan lugar a dudas. El equipo donostiarra ya ha encajado 27 goles en 19 partidos de LaLiga, una cifra impropia para un conjunto que aspira a Europa y que tradicionalmente ha construido su identidad desde la solidez. Solo Oviedo (28), Levante (29), Sevilla (29), Valencia (31) y Girona (34) han recibido más goles, equipos todos ellos situados en contextos clasificatorios muy distintos al de la Real. El dato, por sà solo, ya habla de un rendimiento defensivo muy por debajo de lo esperado.
Pero el problema no se queda en el volumen total de goles encajados. Hay registros mucho más graves que explican la sensación de inseguridad constante que transmite el equipo. La Real Sociedad es el único equipo de LaLiga que ha recibido goles en 13 jornadas consecutivas. Ninguno de los otros 19 conjuntos de la categorÃa, incluidos aquellos con menor potencial defensivo, arrastra una racha semejante. Trece partidos seguidos concediendo al menos un gol reflejan una sangrÃa sostenida, sin capacidad de corrección semana tras semana, independientemente del rival, del contexto o del escenario.
Caleta-Car despeja en GetafeÂ
Juanjo MartÃn / EFE
Aún más preocupante resulta el dato de las porterÃas a cero. La Real solo ha conseguido dejar su arco imbatido en una jornada de LaLiga, el 1-0 ante el Mallorca en la sexta fecha del campeonato. Desde entonces, ha encajado en todos y cada uno de sus encuentros ligueros. En Getafe estuvo a punto de romper la dinámica, lo que ya habrÃa sido casi un hito estadÃstico, pero una vez más un balón mal defendido, una desconexión colectiva y una acción aérea sin control acabaron con el gol del rival. La diferencia, esta vez, fue que el equipo logró salvar los tres puntos, algo que no tapa el problema de fondo.
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La tendencia no es nueva. La pasada temporada ya dejó señales claras: en los últimos 13 partidos de LaLiga del curso anterior, la Real solo logró una porterÃa a cero, precisamente en el 0-0 ante el Athletic Club. El cierre del campeonato evidenció dificultades estructurales para sostener resultados desde la defensa, una inercia que no solo no se ha corregido, sino que se ha acentuado en el presente ejercicio.
La Real, un equipo débil fuera de casaEl escenario se agrava todavÃa más cuando se analiza el rendimiento lejos de casa. La Real Sociedad ha recibido goles en sus últimos 21 partidos de LaLiga como visitante. Once de ellos corresponden a la temporada 2024-25 y diez a la 2025-26. El último encuentro a domicilio sin encajar fue el Leganés 0-3 Real Sociedad, disputado el 8 de diciembre de 2024. Desde entonces, cada salida ha terminado con al menos un gol en contra, sin excepción.
Zubeldia ante el SevillaÂ
Juan Manuel Serrano Arce / Getty
Se trata de una racha histórica. Según datos de Pedro MartÃn, la Real no encadenaba más de 20 partidos consecutivos como visitante recibiendo goles de esta manera desde el periodo comprendido entre noviembre de 1955 y febrero de 1958, cuando alcanzó las 35 salidas seguidas encajando. Más de seis décadas después, el equipo vuelve a moverse en registros que remiten a otra época, muy lejos del perfil competitivo que ha mostrado en los últimos años.
La Real sigue sumando puntos, sigue ganando partidos y sigue en la pelea, pero lo hace conviviendo con una fragilidad defensiva persistente. Los números son claros, contundentes y sostenidos en el tiempo. Y dibujan una realidad difÃcil de ignorar: la sangrÃa atrás es uno de los grandes problemas estructurales del equipo esta temporada. Y debe frenarse lo antes posible porque sin duda, sin cambiar esa dinámica, que es una de las más preocupantes, no se sostiene un equipo como este.Â

