El fútbol es uno de los pocos deportes en los que ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos no se considera un logro de máxima relevancia. La plataforma informativa 1xBetTV Bolivia repasa los momentos en los que el fútbol se desvió de su rumbo y explica por qué hoy participan selecciones juveniles en los Juegos Olímpicos.
Pero antes de compartir algunas noticias deportivas históricas, dejemos algo claro: este análisis se centra exclusivamente en el fútbol masculino en los Juegos Olímpicos. Para las futbolistas, el torneo olímpico es una competición de primer nivel, sin restricciones, y su prestigio solo está por detrás del Mundial.
Ahora, repasemos los principales hitos en la evolución del fútbol olímpico.
1900-1904
Hoy cuesta creerlo, pero en 1896 el fútbol no formó parte del programa de los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna. En aquel momento, el comité organizador de Atenas consideró que este deporte no era lo suficientemente popular. Tiempo después, los dirigentes del movimiento olímpico cambiaron de opinión, aunque el torneo todavía estaba muy lejos de su formato actual: en los Juegos de 1900 y 1904, la competición fue disputada por clubes que representaban a sus países.
1908-1948
Durante este periodo, participaron selecciones nacionales absolutas. En ese entonces, el fútbol aún no estaba dividido entre categorías profesionales y amateurs.
1952-1980
Durante 28 años, el COI (Comité Olímpico Internacional) mantuvo una postura estricta respecto a la participación de futbolistas profesionales en los Juegos Olímpicos. Como resultado, el torneo fue considerado amateur durante 8 ediciones consecutivas. Sin embargo, este enfoque generó una fuerte controversia en el mundo del fútbol. Los jugadores de los países socialistas eran considerados amateurs porque oficialmente trabajaban en fuerzas de seguridad o en fábricas. En la práctica, eran profesionales al 100% y se dedicaban exclusivamente a jugar fútbol. Basta recordar que los Juegos Olímpicos de 1952 fueron ganados por Hungría, una de las mejores selecciones nacionales en la historia del fútbol.
1984-1988
En los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Ángeles, el COI y la FIFA alcanzaron un acuerdo para permitir la participación de futbolistas profesionales de Asia, África y Oceanía. Los equipos europeos y sudamericanos también podían incluir profesionales, pero únicamente aquellos que no hubieran disputado Copas del Mundo. En la práctica, se trataba de selecciones alternativas, aunque seguían siendo denominadas equipos olímpicos.
En los Juegos Olímpicos de 1988 se produjo una ligera flexibilización adicional de las normas. Si un jugador había sido convocado a un Mundial, pero había disputado menos de 90 minutos en un solo partido, podía competir en los Juegos Olímpicos.
1992
En los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona, compitieron oficialmente futbolistas menores de 23 años, y España se quedó con la medalla de oro. Muchos integrantes de ese equipo alcanzaron gran fama: Santiago Cañizares, Albert Ferrer, José Amavisca, Abelardo y Kiko. Luis Enrique y Pep Guardiola siguen apareciendo en las noticias deportivas de hoy como entrenadores exitosos.
1996 – actualidad
En los Juegos Olímpicos de 1996, el COI permitió que las selecciones juveniles se reforzaran con tres jugadores de 23+. Esta regla sigue vigente hasta hoy. Sin embargo, la presencia de futbolistas más experimentados, e incluso estrellas, no aumenta el valor de la medalla de oro olímpica. El fútbol masculino en los Juegos se ha convertido más en una vitrina de talento, una especie de Mundial (U23) reforzado con figuras. Aun así, el COI puede presumir de que entre los campeones olímpicos figuran nombres tan importantes como Lionel Messi y Neymar.

